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CARLOS MARTÍN

Para mí, Jorge Rojas fue el ser más entrañable que he conocido. Un verdadero hermano. Nos conocimos en el Internado San Bartolomé. Ahí, prácticamente, nació Piedra y Cielo . Luego seguimos juntos la carrera de derecho y allí nos confiamos nuestros poemas. Juntos pasamos a hacer una obra más moderna. Luego conocimos a Carranza, que nos conectó con Gerardo Valencia. Recuerdo que el grupo publicó las entregas, todas promovidas por Rojas. A él le debemos mucho.

13 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Jorge fue generoso y humorista, una persona de convicciones. Aficionado a recetas de cocina, pues la cocina era una de sus debilidades. Era encantador, tierno y simpático. Era un gran amigo, lleno de ternura y comprensión.

Su poesía conjuga forma, fondo y simplicidad. Era fina, nueva y actual.