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INTERÉS CUÁNTO VALÉS...

Cuando el gremio de la construcción suponía que los intereses iban a bajar... boom!, subieron. Ahora el peligro de una recesión es inminente para el sector si no se toman correctivos.

13 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

De ahí el llamado urgente que hizo Alberto Vásquez Restrepo, presidente nacional de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) al gobierno para tratar de frenar el problema.

Las recientes medidas del gobierno lo que hicieron fue recomponer los activos financieros para tratar de recuperar los medios de pago y acomodarse a la pretendida meta del 35 por ciento, sólo que en el caso de las corporaciones de ahorro o CAV el encaje promedio subió.

Eso representa posibilidades de mayores tasas de interés para los constructores y deudores del sistema UPAC, que a los niveles actuales ya son perversas , dijo Alberto Vásquez.

Lo que se hizo fue tratar de estimular las cuentas corrientes, el ahorro, para lograr el control monetario y que los dineros no fueran todos a parar en CDTs, pero para las corporaciones la tasa de intermediación se sube, como mínimo un punto, pero muy peligroso.

Con eso se fue la posible reducción de las tasas de interés para el sector de la vivienda , agregó.

De esa manera lo que se pierde es lo que los economistas llaman la demanda efectiva de los servicios bancarios.

Eso quiere decir que el poco dinero que hay en el mercado es demasiado costoso y no es negocio adquirirlo.

La semana pasada, gran parte de los constructores estaban pagando intereses del 50 por ciento. Con las nuevas medidas del gobierno están oscilando entre el 51 y el 52 por ciento.

Así que el gobierno deberá echar mano de otros instrumentos para ayudar el sector, o se romperá la gallina de los huevos de oro.

Por eso vale la pena aclarar que para 1994 la participación de la construcción y de los ingresos generados por el uso de la vivienda representaron alrededor del 9 por ciento de Producto Interno Bruto (PIB).

Este año el asunto puede ser totalmente diferente.

Pero ese es apenas una parte del problema. El otro le fue planteado al ministro de Desarrollo Rodrigo Marín Bernal por la llamada comisión de seguimiento del pacto social . Se trata del estancamiento, desde hace varios meses, de la venta de vivienda usada.

Prácticamente se paralizó porque ningún banco está dando créditos para adquirir este tipo de casas.

Al no haber rotación de los apartamentos, no hay ventas, pues quien desea comprar algo mejor no puede venderlo, ya que quien lo desea no tiene todo el efectivo para pagar de contado.

Por eso la alternativa propuesta fue destinar el 23 por ciento que tienen los bancos para financiar las viviendas de interés social a esos rublos.

Creemos que es la mejor alternativa, ya que el mismo gobierno reconoce que este año va a ser magro en resultados en lo que se refiere a la vivienda de interés social , dijo Vásquez.

Entonces, esos dineros podrían reactivar un sector que dinamizaría en algo el mercado de la construcción.

En los últimos días, según Camacol, las ventas se pararon entre un 25 y un 30 por ciento en espera que el gobierno tome algunas medidas para ayudar al gremio.

Por ahora las altas tasas los tienen apretados y por eso el dicho de interés cuanto valés les viene como anillo al dedo...