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UNA DÉBIL PROPUESTA CAFETERA

El Comité Nacional de Cafeteros, recientemente envió al Gobierno Nacional una propuesta que contiene cuatro puntos básicos para ayudar a resolver la más profunda y lamentable crisis cafetera de la historia.

12 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El documento analiza las causas y efectos de la crisis. Explica los daños y perjuicios ocasionados por la broca, el área afectada, la bondad del rere y la falta de cultura para combatirla, los costos de la campaña y su metodología. Revisa el monto y grado de endeudamiento de los cafeteros, presenta finalmente fórmulas y origen de los recursos para financiar la deuda y también examina el impacto de la revaluación, que a juicio de muchos es incalculable. Sin embargo se podría decir que asciende a más de 200 millones de dólares calculados sobre reintegros de 1.600 millones de dólares y por una devaluación que tan solo llegó al cuatro por ciento en el año, cuando ha debido llegar mínimo al 14 por ciento. Observemos a continuación los cuatro puntos básicos: 1- revisión del precio interno 2- Manejo de la broca 3- Renovación de cafetales 4- Escalonamiento en el pago de intereses.

El gobierno persiste en mantener una formula de precios que no cumple con las expectativas de ingresos del productor.

Sus costos han subido por ascensor y sus ingresos por escalera. Con los porcentajes de café brocado el productor en el mejor de los casos llega al punto de equilibrio, sin contar costos financieros, e impuestos.

Sobre el manejo de la broca recomienda una prima adicional al productor que haga un efectivo control de la broca, es decir, para aquel que entregue café brocado con un porcentaje no mayor al 1 y 1,5 por ciento. En materia de renovación ofrecen un auxilio de 500 mil pesos por hectárea y créditos blandos a mediano plazo. Y sobre el pago de la deuda habla de un escalonamiento en el pago de los intereses que van entre el seis por ciento y el 14 por ciento anual.

La propuesta no parece hecha por los dirigentes cafeteros nacionales sino más bien por los enemigos de los productores, es ante todo rígida y sin gabela para negociar, se han ido por lo bajo como para que los dos asesores de Samper en materia cafetera la acepte automáticamente. Solo revisemos un par de puntos.

Colombia necesita renovar anualmente mínimo 80 mil hectáreas para mantener un nivel de producción de 15 millones de sacos. A costo de 2,5 millones por hectárea llegaríamos a una suma de 200 mil millones de pesos de los cuales la propuesta solo pide 40 mil millones, es decir, 500 mil pesos por hectárea. Y la diferencia qué? Averígelo Vargas. En consecuencia si no hay ni para pagar deudas y costos menos para sacar 160 mil millones para renovar cafetales.

La deuda de los cafeteros asciende a 260 mil millones incluidos los intereses, que suman 50 mil millones. El escalonamiento en el pago de interés a un plazo largo es un sofisma, porque la capacidad de pago de los cafeteros es negativa. La propuesta debe ser ambiciosa en materia de plazos y sin intereses, es decir, una que congele mínimo a 15 años la deuda, sin intereses, y con períodos de gracia mínimos de cinco años. Así los productores tendrán en los próximos cinco años un alivio que compartido con un plan serio de renovación subsidiada pueda seguir con la producción.

En materia de comercialización internacional el país debe ofrecer mínimo dos variedades de café. Uno excelso y otro brocado, que iría a competir con los africanos y brasileros en el mercado gringo y europeo, y al mismo tiempo serviría para mezclar, ya que es la calidad preferida por estos consumidores. Otra estrategia sería la de participar activa y decididamente en el mercado del oriente, pero ya con un esquema diferente, es decir, en igualdad de condiciones de los ocho grandes tostadores internacionales.