Archivo

50 AÑOS DE LA GRAN GUERRA

La Cumbre en Moscú de los presidentes Clinton y Yeltsin, despierta el mayor interés entre las conmemoraciones de la hecatombe que terminó hace 50 años. Hay algo más, fuera del peso específico de los protagonistas, que lo explica: también es una manera de celebrar el final reciente de la guerra fría que socavó la alegría de los aliados. Probablemente se sabía que la alianza con los soviéticos no podía durar, pero las gentes se hicieron la ilusión de que un mundo mejor era posible. Habernos librado del engranaje fatal de la destrucción bipolar recíproca, con la caída del totalitarismo comunista, ha devuelto al mundo cierta esperanza, pese a todos los peligros, problemas y desafíos actuales.

11 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Para algunos historiadores este es el siglo de las guerras mundiales. Sin embargo, la primera (1914-18) fue en estricto sentido un conflicto europeo, y la segunda (1939-45) comenzó también siéndolo. Los europeos la trasladaron, o estimularon, en otros continentes, terminaron involucrando a los EE.UU. Para el siglo XXI se pronostican, sombríamente, conflagraciones geopolíticas y geoeconómicas, no sólo distintas sino fuera del escenario eurocentrista.

La segunda guerra fue sustancialmente distinta de la primera. En dimensiones, invenciones destructivas y crueldades la excedió abominablemente. La primera careció de un elemento ideológico definido, aparece como una lucha desnuda por mercados y zonas de influencia. Su final no depertó las expectativas de la segunda. En la guerra del 39 casi desapareció la frontera entre los combatientes y la población civil, los combates más rudos se libraron en torno de las ciudades y no de los campos de batalla como antes. Esto no fue casual, se trataba de una acometida integral contra la civilización misma que estas simbolizan. Algunos analistas la consideran la verdadera gran guerra, una guerra justa, para distinguirla de las anteriores y de los conflictos limitados e irregulares posteriores. Aunque es difícil aceptar que hubo un enfrentamiento neto entre la democracia y el totalitarismo, sí sepultó al deshumanizado nazi-fascismo del siglo XX.

Entre lo que desapareció bajo sus escombros está la institución hasta entonces sacrosanta de la declaración de guerra , que entró en obsolescencia al parecer definitiva. Pero no es una mera sustitución de formas sino algo más profundo. Theodore Draper, en un ensayo aparecido en el Book Review del New York Times, el domingo pasado, endosa y refuerza los planteamientos de Louis Fisher (en su libro Presidential War Power) sobre el hecho de que a partir de la guerra de Corea ya no se declaran las guerras. Estas se han venido conduciendo en los EE.UU. por el ejecutivo al margen del congreso. Esquivando el mandato de la Constitución y a los propios padres fundadores (Viet-Nam, el Golfo Pérsico). Resulta irónico que sea un militar, el general Eisenhower, quien ha defendido con mayor énfasis la necesidad de la autorización expresa y previa del Congreso para hacer la guerra. Y también que suceda cuando se busca el endoso de las Naciones Unidas para ciertas guerras. Ahora está en juego además un neo-intervencionismo, post-guerra fría.

Según Draper, la norma dejó de aplicarse, después de siglo y medio, por cuenta de la sensación de poder ilimitado que la victoria en la segunda guerra mundial infundió a los norteamericanos. El argumento principal, de que en momentos de peligro sumo sólo los presidentes pueden actuar con la rapidez requerida, lo refuta diciendo: Los creadores de la Constitución deliberadamente sentaron un sistema de controles y balances precisamente con el fin de evitar que los presidentes actúen por su cuenta, no podemos pretender que ellos tenían razón y al mismo tiempo proclamar que en caso de declarar la guerra los presidentes no deben someterse a controles y balances . Interesante debate que muestra la inigualable capacidad de autocrítica norteamericana, cuando se cumple medio siglo de la gran victoria militar que terminó dejándolos solos (aunque enredados) en la cúspide del poder global.