Archivo

NAMIBIA, UN DESTINO REAL

Extensa, pintada de amarillo desierto, árida y seca. Namibia, una enigmática nación de la costa occidental africana, reúne desde hace dos semanas a las mujeres más bellas del planeta.

11 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Y aunque mañana culmine esta fiesta universal con la elección de la nueva Miss Universo y, por consiguiente, el mundo vuelva al plano terrenal, la nación seguirá siendo ese misterioso y lejano lugar al que un día quisiéramos arrimar.

Toda ella es un misterio. Desde Windhoek, su capital, en la que se respiran los aires de occidente, hasta las míticas tribus nómadas que se refugian en kilómetros y kilómetros de desiertos, o sus diminutas poblaciones diseminadas por todo este país, considerado uno de los 30 más grandes del planeta.

En los 824 mil kilómetros cuadrados que conforman esta nación considerada por muchos como la gema africana , se refugian más de un millón y medio de habitantes.

Sometimiento y encierro tuvo de vivir el país durante más de 106 años de colonialismo alemán y surafricano.

Pero los aires de libertad e independencia, comenzaron a regir su destino desde 1990, año en el que se declaró su nueva identidad. Desde entonces, en Windhoek, donde viven más de 120 mil personas, entre alemanes y descendientes indígenas, se vive otro mundo.

Windhoek, cuyo nombre literalmente significa esquina del viento , es una está rodeada por montañas y es una mezcla de sofisticación occidental con algunas construcciones que recuerdan el pasado colonialista alemán. Entre ellos, los viejos edificios de administración apodados los palacios de las tinta .

Una amalgama de culturas se vive en las calles de la ciudad. Indígenas gigantescos, de rostro oscuro, y mujeres desnudas de la cintura para arriba, con el cabello trenzado, enrulado o con cachumbos.

De otro lado, está el rostro alemán: figuras esbeltas, intensamente blancos, ojos azules, y el comercio en sus manos, el cual comparten con algunos surafricanos y unos pocos nativos.

Fuera de la capital Pero Windhoek es apenas una milésima parte de la nación. A solo A 24 kilómetros se encuentra una reserva natural animal, localizada en una región montañosa que colinda al oeste con el desierto de Namibia y al este con infinidad de valles.

En sus predios, especies como la cebra montañera, le recuerdan al viajero que allí la paz, es el único medio de vida que conocen y que para visitarlos lo pueden hacer incluso, a pie.

Los viajeros más aventureros deben realizar una excursión al territorio de los bosquimanos, en el temible desierto de Kalahari, donde viven estos antiquísimos pueblos cazadores que se encuentran en vía de extinción.

Toda la región está habitada por tribus nómadas de diminuta estatura, de rostros poco agraciados que se alimentan de huevos de avestruz.

Ahora, camino a la costa, que irónicamente sus pobladores llaman la costa del esqueleto , se encuentra el puerto de Luderitz, considerado el primer asentamiento alemán en Africa del oeste.

Cerca de él, se encuentra una ciudad fantasma. Al parecer, se trataba de un pueblo construido para el personal que trabajaba en una mina de diamantes (el país es rico en este mineral). Sus ruinas hoy se pueden visitar y descubrir una escuela, un club y algunas tiendas.

Más allá de los recuerdos, en la costa se encuentra Swako, uno de los pueblos que más revive el período colonial alemán. Actualmente, es considerada ciudad balneario.

En la actualidad, lo que simboliza esta nación africana, lejos de sus desiertos, sus dunas y sus milenarios nativos, son sus parques naturales.

Allí, el Parque Nacional Eshoha, con más de 22 mil kilómetros que van desde densos arbustos hasta planicies donde los animales corren libremente. Es uno de las reservas más importantes y grandes de esta región africana.

El corazón del parque es un lugar llamado Etosha Pan, en donde conviven pacíficamente leones, chitas y leopardos y algunos elefantes.

Cerca al puerto de Walvisbaai, también en la costa norte, existen cuevas con extrañas pinturas rupestres realizadas por este y otros pueblos en épocas remotas. Tan remotas y lejanas, como este misterioso país africano.

SI USTED VA...

Tiquete aéreo: Bogotá-Río de Janeiro-Johanesburgo-Windhoek: US$2.321 ida y regreso Bogotá-Madrid-Windhoek: US$2.553. Mínimo de estadía 13 días, máximo dos meses.

Alojamiento: Hansa Hotel Windhoek: desde US$109 a US$170 Hotel Safari: desde US$86 hasta US$102 Kalahari Sands Hotel: desde US$86 hasta US$124 Que comer: carne asada y salchichas. Igualmente, vinos llevados de Sudáfrica.

Características generales: el país cuenta con más de 824 mil kilómetros cuadrados.

Lengua oficial: al el afrikaans, inglés y alemán.

Moneda: dólar namibiano. Cambio 3.63 dólares namibianos por un dólar.

Se requiere visa. Para solicitarla, informes: South Africa Airways, teléfono 2122828.