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SUSPENSO EN AMALFI POR ALCALDE MILITAR

Frente a los bares y cantinas de Amalfi (Antioquia) patrullan todas las noches decenas de soldados. Entre copa y copa, los viejos pobladores que se dan cita para tomar aguardiente y escuchar música de carrilera comentan que mañana llegará un alcalde militar, el único del país, y el pueblo no merece esa suerte.

10 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La posesión mañana del capitán del Ejército Juan Francisco Díaz Quiñones tiene inconformes a muchos de los veinte mil amalfitanos, quienes sin dejar de reconocer que en los últimos meses se han vivido momentos difíciles, aseguran que la medida no es necesaria.

El Alcalde militar fue solicitado por la Gobernación de Antioquia al Gobierno Nacional debido a la renuncia del alcalde titular, el liberal Francisco Quintero Castaño, tras haber sufrido un atentado el pasado 13 de febrero, cuando una bala alcanzó a rozarle la frente.

Allí, donde un alcalde sea asesinado por razones de orden público general, u obligado a renunciar por una acción de los violentos, solicitaré el nombramiento de un alcalde militar , dijo el gobernador de Antioquia, Alvaro Uribe Vélez.

El presidente Ernesto Samper tomó la decisión el pasado 30 de abril, basado en un informe de la Fiscalía en el que se concluye que la situación de orden público en este municipio es sumamente grave, toda vez que la amenaza, el chantaje, el boleteo y la intimidación a las autoridades legítimas está ocasionando serias dificultades para la administración local y gran pánico para sus habitantes .

Sin embargo, la comunidad y las autoridades de la población creen que no existe una manifestación de violencia abierta ni hechos contundentes que lleven a pensar que el pueblo está cercado, o que el Ejército y la Policía hayan perdido el control del orden público.

En Amalfi hay un monumento a un tigre que hizo leyenda por sus apariciones en el pueblo. También hay una fotografía de los cazadores con su presa y una pintura de pared a pared en el despacho del alcalde. Por eso, ahora se dice que el municipio no es como lo pintan.

El senador antioqueño por el Movimiento Liberal Cambio 2000 Omar Flórez Vélez calificó la medida de ineficaz y anticivilista.

Por su parte, el representante a la Cámara Manuel Ramiro Velásquez dijo que el gobernador Uribe y el Presidente fueron asaltados en su buena fe.

La región del nordeste antioqueño tiene su historia de violencia. En los últimos 15 años ha sido considerado zona roja por la presencia del Eln, grupos paramilitares, narcotráfico y delincuencia común.

Igualmente, Amalfi, situada a 147 kilómetros de Medellín, es la cuna del jefe paramilitar Fidel Castaño Gil.

Enfrentamiento político? Sin embargo, los últimos hechos podrían tener otro origen. Aunque ninguna autoridad ni los dirigentes políticos se atreven a denunciarlo, en el pueblo muchas personas afirman que la violencia se debe a un grave enfrentamiento político.

El conflicto se originó el 24 de noviembre pasado, cuando el Eln secuestró, torturó y asesinó al dirigente político liberal Alberto Llano, director de la Asociación de Municipios del Nordeste y ex alcalde de Amalfi durante el período 1990-1992.

Llano y Quintero se enfrentaron como candidatos a alcalde para el período 94-98, creando una división en el liberalismo local. Llano no respaldó la candidatura de Quintero, quien resultó elegido por amplia mayoría.

Después de la muerte de Llano varias personas del grupo del entonces alcalde Quintero fueron amenazadas. La situación llegó a su punto crítico cuando Quintero sufrió el atentado.

Luego del ataque, cerca de cincuenta personas abandonaron el pueblo por amenazas contra sus vidas y renunciaron cinco concejales. Como consecuencia de esto, el pueblo fue militarizado.

En los últimos seis meses, fueron asesinadas 19 personas, sin que se conozcan las causas.

Ante la renuncia del alcalde Quintero, la Gobernación nombró como encargado al director de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata), Iván Rodríguez Ortega.

Un mes más tarde, Rodríguez renunció para continuar con sus labores y en su remplazo fue nombrado Jesús Iván Marulanda quien está al frente de la administración desde el pasado 13 de marzo.

Para Marulanda, los argumentos dados por el Gobierno, no se ajustan a la realidad que ahora vive el municipio, pues los actos violentos desaparecieron desde que el Ejército vigila las calles de Amalfi.

No obstante, el Alcalde militar asumirá mañana mientras se define la situación.