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LOS COÁGULOS DE SANGRE Y EL BOXEO

No es la primera vez que un combate de boxeo produce consecuencias funestas para un deportista. A través de la vida de una persona normal son comunes los golpes en la cabeza a causa de caídas o accidentes de tránsito, y los consiguientes hematomas.

10 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Sin embargo, en una pelea no es sólo un golpe el que recibe el boxeador, sino muchísimos, algunos de los cuales hacen que los vasitos sanguíneos en el cerebro se rompan y den vía libre a la sangre, que como no tiene por dónde salir, se acumula, lo que se conoce como un coágulo cerebral.

Este coágulo empieza a hacer presión sobre el cerebro. que reacciona inflamándose. Posteriormente viene la pérdida de conciencia, que fue lo que sufrió García.

Los médicos entonces intervienen abriendo la tapa cerebral, luego de haber ubicado la posición del coágulo. Posteriormente drenan la sangre, cauterizan las heridas y cierran.

Según el médico Guillermo Goelkel, la evolución que ha mostrado García es la normal para pacientes que han sufrido ese tipo de problemas. El hecho de que el boxeador barranquillero responda a estímulos como la voz, y pueda mover sus manos y sus pies es un signo bastante alentador, porque quiere decir que está recuperando la conciencia.

Basta esperar que el cerebro del pugilista se desinflame por completo. En ese momento podría recobrar la lucidez.

En cuanto a las secuelas es difícil adelantarse, pues son impredecibles, ya que dependen del lugar del cerebro donde se haya originado el coágulo. De ahí que por ese lado es poco lo que se puede adelantar , cuenta el médico Goelkel.