Archivo

NO HAY QUIEN PARE A LA CENTRAL

Fue un gol de esos que de haberse anotado en El Campín, en el Maracaná o en La Bombonera, con seguridad hubiera hecho historia.

10 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La pelota caía justo en el corazón del área de la Universidad Nacional, cuando corría el o minuto cuatro del segundo tiempo. Uno de los delanteros la Universidad Central la vio acercarse y se lanzó hacia adelante, como si fuera a meterla de palomita.

Sin embargo, con el tacón de su pie derecho impactó el balón que se metió, con fuerza, en el ángulo superior izquierdo del pórtico de la Nacional. Toda una pintura que bien podría merecer la tapa de El Gráfico.

Fue un gol de esos que algunos llaman El Escorpión (así lo bautizaron después de un tanto igual que marcó el paisa Víctor Hugo Aristizabal) o La patada de mula , como lo llamó el ariete mexicano Hugo Sánchez.

Esta vez, el autor de la conquista fue el modesto Rubén Hernando Bermúdez, un estudiante se Ingeniería de Sistemas de la Central, que es el máximo artillero del Universitario de Fútbol que se juega por estos días en la capital, yque sin duda fue la figura del clásico de ayer.

Esa jugadota fue el adorno del partido entre los cuadros más fuertes del Grupo A y perfumó la goleada que sufrieron los compas de la Nacional en su propia cancha. Al final, las águilas de la Central ganaron 4-0, se afianzaron al comando de su zona, ratificaron que tienen la delantera más temible del campeonato, y que su favoritismo para ganarse el cupo a los nacionales universitarios de septiembre en Cali, no es gratuito.

El primer gol sucedió a los 46 minutos de la primera fase. Anotación lograda, de tiro penalti, por Germán Casas. La gente de la Nacional protestó la jugada por un posible fuera de lugar en la acción previa a la falta. Allí vio la tarjeta roja el marcador de punta Rafael Lafont.

Hasta ese momento, el partido había transcurrido con un mayor dominio de la Central (incluido un tiro en el palo), y algunas llegadas de los delanteros de la Nacional. El juego estaba planteado para que el sistema defensivo de la Nacional, soportado en su volante tapón, Camilo Prieto, aguantara la iniciativa de los mediocampistas de la Central.

Con el 1-0, el segundo tiempo fue muy cómodo para la Central y sirvió para la exhibición de Bermúdez, que no sólo anotó ese golazo para el 2-0, sino que remató su faena al lograr las otras dos dianas. La tercera anotación se consiguió al minuto 15 del complemento. Un balón que se robó Jairo Castilla en la mitad del campo, lo filtró a Bermúdez que definió abajo a la salida del golero.

El cuarto gol llegó al minuto 20, luego de un bello pase de Giovanni Mateus, el armador de la Central, que le cuchareó la pelota a Bermédez quien definió para el 4-0.

La único triste del juego: en las gradas del estadio Alfonso López de la Nacional, no habían 15 personas...