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CONFRATERNIDAD VINÍCOLA

Un club de amantes del vino en Colombia? En efecto, existe uno en el país desde diciembre del año pasado.

14 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Gracias a la iniciativa de una colombiana, amante del vino, que vivió muchos años en el exterior y a su regreso decidió traerse a Opimian Club, para tener siempre a su alcance una buena copa de vino. Es decir, una copa de vino producida en viña y no en cooperativa donde la mezcla de varios tipos de uvas, técnicas y cosechas, suavizan tanto las características que le quitan su personalidad.

Opimian nació en Canadá hace más de 20 años, y hoy en día cuenta con aproximadamente 14.000 socios que consumen más de 10 millones de dólares al año. Es uno de los tres clubes privados más grandes del mundo occidental y goza de la mejor reputación entre los proveedores de vinos exclusivos.

Su nombre se remonta a la época del Imperio Romano. En aquel entonces se marcaban las ánforas llenas de vino, con el nombre y la fecha del cónsul que regía cuando se embotellaba la bebida. El vino Opimian embotellado cuando Opimus fue cónsul, en 121 a. de C. fue el más apetecido de todos los vinos producidos durante este período. Un siglo después del reinado de Opimus, en la época de César Augusto, el exclusivo vino del año 121 a. de C. no se vendía en el mercado abierto, y solo se encontraba en bodegas privadas. Opimian es pues una referencia a vinos exclusivos que se distribuyen de manera privada y se entregan a domicilio en las casas de los afiliados.

Opimian Colombia es un vehículo que permite adquirir vinos de variedades específicas, transportados con cuidado y almacenados en bodegas con temperaturas controladas, preservando la calidad y las características de las uvas. Por la posibilidad de prepagar los vinos antes de que el club coloque la orden con el exportador, los socios obtienen precios verdaderamente reducidos, teniendo así la facilidad de construir poco a poco una buena cava a los mejores precios.

A aprender de vinos Durante el año, los Opimianos cuentan con la ventaja de asistir a degustaciones, seminarios, cenas y cursos educativos asistidos siempre por expertos que atienden y responden las inquietudes que surgen alrededor del vino. También tienen la posibilidad de ir a California, Australia, Sur Africa o las antiguas viñas europeas, para visitar viñedos y productores. Los tours son interesantes y divertidos tanto para socios como para proveedores, quienes con un gran deseo de conocer a sus compradores reales, reciben a los Opimianos con los brazos abiertos.

Una publicación trimestral exclusiva con artículos informativos, editoriales provocativos y noticias mantiene a los socios al tanto de los pasos que da el club para que se beneficien los afiliados. Sin lugar a dudas, pertenecer a Opimian es una experiencia única. El vino, uno de los grandes placeres de la vida, fue al fin y al cabo legado de uno de los dioses mayores de la antigua Grecia: Dionisos, hijo de Zeus, quien descubrió, como sublime regalo para los mortales, la vid y sus usos.