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HAY UN DEBER ELEMENTAL DE LOS INTELECTUALES

LISBOA - Es el primer escritor, dramaturgo y poeta africano que recibió el Nobel de literatura. Hoy, con 60 años, cabellera blanca, es un hombre convencido de que los intelectuales tienen deberes sociales para cumplir. Considera que está desempeñando una misión: hablar de su país y de los destinos de Africa, continente que, a veces, sólo se refleja en la prensa cuando ocurren grandes tragedias humanas y que parece fatalmente condenado a luchas tribales, o hambrunas.

14 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Soyinka es de los que piensan en un futuro mejor. Mientras en Bruselas se habla cada vez con mayor insistencia, en la Unión Europea, acerca de que el gobierno surafricano de Nelson Mandela puede convertirse en la locomotora africana, Wole Soyinka va más allá y piensa que se debe trabajar para establecer un eje entre Suráfrica y Nigeria .

Estuvo recientemente en Portugal, para tomar parte en el XI Congreso Mundial de Poetas. Fue su primera actividad cultural en los últimos meses, pues ahora se dedica más a movilizar a políticos y estadistas, para tratar de aislar a la dictadura militar que tenemos en Nigeria . Soyinka es autor de numerosas piezas de teatro, varias novelas y libros de poesía, uno de estos últimos dedicado a Mandela. Junto al paisaje paradisíaco de la Sierra de Sintra, lugar donde se citaron los poetas para su encuentro, explica su visión de Africa.

Ha pasado gran parte de estos últimos meses en Europa, qué impresión tiene de cómo ven los europeos el continente africano? -He dedicado prácticamente todo mi tiempo a una campaña para promover la democracia en Africa y en particular en mi país, Nigeria. He podido apreciar que en Europa prevalece una posición ambivalente respecto a Africa. He encontrado políticos, estadistas e intelectuales que estiman que hay un mal crónico en Africa y que los problemas no tienen ninguna solución a la vista. Creo que se debe a que, como no pueden encontrar explicaciones para algunos de los acontecimientos, adoptan esta simple interpretación. Hay un grupo en posiciones más extremas, que hasta considera que lo mejor que podría ocurrir es que los europeos volvieran a colonizar el continente africano. Este grupo ni siquiera toma en cuenta que algunos de nuestros problemas fueron creados por las incursiones de los europeos, con el deliberado propósito de buscar en Africa soluciones para la metrópolis, con la explotación de materias primas, en beneficio de la industrialización europea, lo que ha provocado la distorsión de la producción africana. Se trata de ignorar estos hechos para olvidar la responsabilidad que tienen los europeos en los aspectos negativos de la situación actual que vive el continente.

Por otro lado, tengo la sensación de que se pone también demasiado énfasis en los aspectos negativos y se ignoran los inmensos recursos humanos, incluso artísticos y culturales, que tenemos en el continente. Hemos tenido en Africa grandes estadistas, como Julius Nyerere y Leopold Sedar Senghor. También se puede apreciar el milagro que se desarrolla en Africa del Sur, el ejemplo de Namibia, procesos democráticos y pacíficos que han tenido éxito en otros países. Por eso, creo que si a Africa se le da cierto tiempo, y no miramos sólo las escenas de horror que han tenido lugar en Rwanda y Burundi, estoy convencido de que en los próximos años se verá un mayor desarrollo social.

En el caso específico de Nigeria, considera que la Organización de Unidad Africana (OUA) tiene alguna responsabilidad? -Es la que tiene mayor responsabilidad en este asunto, junto a la organización regional de estados de Africa Occidental. Pero es que la OUA está lastrada por una cierta enfermedad endémica, que viene desde su fundación y que es la denominada política de no intervención en asuntos de los estados. Por lo demás, ya han existido casos en los cuales no se ha respetado este principio.

Tenemos que reconocer que hay una especie de complicidad entre algunos gobiernos miembros de la OUA, que se puede resumir así: No me inmiscuyo en las arbitrariedades o violaciones de los derechos humanos que se producen en tu país, y tú tampoco opinas sobre lo que sucede en el mío . Es una especie de club, que preconiza la protección mutua. Esto ha retardado el progreso en los países de Africa que, en muchos casos, se han visto sometidos a los más tenebrosos tiranos, como han sido los casos de Idi Amin Dadá, en Uganda; Bokassa, en la República Centroafricana, y otros. Estamos ahora enfrascados en la lucha por cambiar esa óptica. Y para ello también estamos trabajando con las organizaciones negras en Estados Unidos, porque en cierta medida fueron cómplices, a través del silencio. La verdad es que existe como un culto al poder establecido, sin interesarse por el tipo de sistema. Pero ahora las organizaciones afronorteamericanas están aumentando su presión, para que la OUA desempeñe un papel activo en la lucha por cambios democráticos. Y esta es una evolución muy importante.

Se considera un intelectual que se ha dedicado a la política? -Nunca establecí una división de mi trabajo. Los poetas y escritores no son apenas soñadores. Su vida a veces se liga de manera fatal e irremediablemente a la política. Siempre tuve un papel activo en la vida política de mi país, pero cuidando de no alinearme con ningún partido. Es porque considero que hay un deber elemental de los intelectuales, que es luchar por el mejoramiento de las condiciones de vida de su pueblo. Pero debo confesar que desde que salí del país, en noviembre, he dedicado casi todo mi tiempo a denunciar ante la opinión la naturaleza de la dictadura militar que existe en Nigeria. En realidad, este Congreso Mundial de Poetas es la primera actividad literaria y cultural a la cual he asistido en estos últimos meses.

Estuvo anunciada su visita en septiembre, para tomar parte en el Primer Parlamento Internacional de Escritores.

-No pude venir porque me retiraron el pasaporte y las credenciales como embajador de la Unesco. El general Sani Abacha, que gobierna Nigeria, parece que consideró que estaba más capacitado para representar la literatura de mi país, y por eso no me dejó salir. Los amigos y personalidades que participaban conmigo en la campaña interna contra el régimen militar me aconsejaron salir del país. Hubo informaciones de que pretendían detenerme y algunos militares hasta hablaron de la hipótesis de hacerme desaparecer.

Cómo pudo salir de Nigeria? -No puedo dar ahora los detalles, pues podría comprometer a algunas personas que están dentro del país. Pero Nigeria es un país muy vasto, con fronteras con otros estados. Comprende? Algunos amigos ayudaron y pude pasar hacia un país vecino. Ahora me encuentro como un intelectual errante. No he fijado mi domicilio en ninguna capital. Prácticamente, vivo en aviones, hoteles y casas de algunos amigos.

Cuáles son sus planes para el futuro inmediato? -Voy a realizar una serie de visitas a varios países africanos, para entrevistarme con jefes de estado y de gobierno. También volveré a Estados Unidos y continuaré visitando otros países europeos. En general, puedo decirle que la mayor parte de los gobiernos africanos están en desacuerdo con los métodos de los militares y la situación en mi país. Nigeria se ha convertido en un asunto embarazoso. Es lamentable, pues es un país que habría podido jugar un papel de primera línea en el continente. Por ejemplo, en estos momentos, si se hubiera podido establecer un eje entre Africa del Sur y Nigeria ello habría representado un formidable empuje económico para el progreso en Africa. Esta opinión la comparten la mayoría de los gobernantes africanos. Ahora la cuestión es lograr que estos políticos y jefes de estado africanos se manifiesten públicamente sobre el asunto y se inicie una campaña para aislar políticamente a la dictadura militar.

Pero eso es un poco difícil, el petróleo condiciona muchos intereses...

-Bueno, pero los beneficios de la venta del petróleo debían servir a otros intereses, al pueblo de Nigeria en primera instancia. Las riquezas van a parar a los bolsillos de un grupo de militares corruptos. Los políticos de Estados Unidos y Europa se dan cuenta de que esto puede generar un clima de inestabilidad a corto plazo, que tampoco es nada favorable para sus intereses.

Y esta campaña que usted lleva a cabo tiene algún impacto en el interior del país? -Absolutamente. La moral y la voluntad de luchar contra los militares es cada vez más fuerte. Recientemente, la Federación Internacional de Fútbol se vio obligada a cancelar la sede en Nigeria de la copa amateur. Las iglesias han intensificado la movilización interna. Aspiramos a que el gobierno se dé cuenta de que está cada vez más aislado, que es condenado por la comunidad internacional.

Cuál es la situación de la prensa? -Los diarios más importantes han sido suprimidos. Han cerrado las grandes casas editoriales Concord, Guardian y Punch. En total, 19 publicaciones han sido eliminadas por los militares. Pero se está produciendo un fenómeno muy interesante. Han surgido publicaciones que, en cierta medida, son clandestinas, pero que se venden en las calles, en una actitud muy valiente, de abierto desafío al gobierno. En cuanto a la radio y la televisión, están bajo férreo control del estado.

Entonces se siente optimista en relación con el futuro de su país? -Sí, pienso que estamos llegando al fin de esta agonía. No es sólo el caso de Nigeria, es una tendencia general en el continente africano. Este régimen militar tiene sus días contados.