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CAÑASGORDAS, LÍO PARA ESTUDIANTES

Congestiones vehiculares a las siete de la mañana, despiste y susto para muchos estudiantes que no estaban informados de los cambios de rutas y cuellos de botella en la vía Panamericana provocó ayer el cambio de sentido vial (sur-norte) que empezó a regir en la avenida Cañasgordas.

09 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La medida de la Secretaría de Tránsito, para evitar accidentes y como plan previo a la ampliación de esta arteria, no fue bien recibida en especial por los motoristas y los 15.000 universitarios que tienen que desplazarse por la vía Panamericana, porque ahora el desplazamiento les toma unos quince minutos adicionales.

Aunque la Secretaría de Tránsito desplegó 25 personas entre guardas bachilleres y auxiliares de la Policía para orientar a los conductores mediante el perifoneo, gran parte de la gente que estudia y trabaja en la zona no sabía para dónde coger y además tuvo que hacer transbordo, en especial los estudiantes de la Universidad Javeriana, los más afectados.

El guarda bachiller Jorge Vergara, que se situó en La avenida de la María, por donde llegan los buses con gran velocidad, dijo que al medio día la situación se había normalizado y que todo estaba sujeto a que la gente conozca las nueva ruta, aunque al principio hubo trancones.

Quienes sí estaban enojados eran los estudiantes de la Javeriana, ya que si bien la empresa Blanco y Negro se ofreció a hacer el transbordo, a muchos les toca caminar desde el Icesi, o pagar nuevo pasaje.

El estudiante Marcelo Benavides estaba despistado y dijo que deberían haberles informado sobre las nuevas rutas. Felipe Campo, otro alumno universitario manifestó que ahora llegarán más tarde a clase. Mientras que María Teresa Rivas está de acuerdo con el ordenamiento pero expresó que han debido informarles porque a ella le dio susto cuando el bus cogió hacia Jamundí.

El sacerdote José Leonardo Rincón , vice rector (e) de la Javeriana sostuvo que la Universidad no se opone al reordenamiento vial siempre y cuando este fuera de norte a sur, es decir a la inversa de como quedó desde ayer.

Lo que nos preocupa son los 4.000 universitarios que tienen que caminar 600 metros por la calzada vehicular exponiendo sus vidas ya que no hay andenes. La medida la han tomado para que baje el nivel de accidentalidad, para que se transite con una velocidad máxima de 40 kilómetros y con dos carriles. pero vemos que va a ser peor porque los conductores están más locos , sostuvo el sacerdote jesuita.

La medida, dice el sacerdote, debió tomarse de norte a sur, para favorecer a los estudiantes, pues además así se demoran menos, ya que hay que hacer transbordo y el recorrido es más largo.

Los niños del colegio Berchmans también se ven afectados, ya que en la tarde cuando bajan lo hacen a pie. El vice rector dijo que era necesario ampliar la vía como lo propone Valorización Municipal.

Jaime Rusvelt, despachador de los buses Blanco y Negro, dijo que la disposición de tránsito los ha perjudicado porque ellos transportan a muchos estudiantes de la Javeriana y ahora estos tienen que coger otros buses. Esta empresa que cuenta con 300 vehículos tiene seis rutas de las diez que transita hacia el sur.