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REVISIÓN TOTAL AL AEROPUERTO DE CALI

A las cuatro de la mañana, en forma sorpresiva, cerca de 170 hombres de la Policía Militar adscrita a la Tercera Brigada de Cali tomaron control de los hangares y entrada del Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón de Cali.

09 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Pese a los allanamientos y operativos realizados por el Bloque de Búsqueda en el aeropuerto, pocas veces como en esta de ayer tantos hombres participaron en un operativo en el terminal aéreo local.

La acción militar, denominada Operación Centauro coordinada por la Fiscalía Regional, tenía como objetivo la inspección judicial de avionetas, matrículas, y la confrontación de la documentación y registros de vuelos.

Se trató de una operación dispendiosa que seguía hasta ayer en la tarde con la revisión de los hangares del Aeropuerto. Ningún funcionario de la Aeronáutica o el aeropuerto indicó cuántas avionetas particulares operan desde Cali o empresas arrendatarias de los hangares.

Las autoridades estiman que el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón es uno de los principales puntos de operaciones del cartel de Cali para el embarque de narcóticos. En el año anterior, en una sola empresa aérea, en más de diez oportunidades se localizaron embarques de cocaína en baños y otros puntos de los aviones.

Sin embargo, se considera que se esos casos corresponden a pequeños envíos y no representan la magnitud de la problemática que afrontan las autoridades. Incluso, el comando de la Policía Metropolitana de Cali dispuso la rotación permanente de sus unidades en ese punto y el nombramiento de un coronel para asumir el mando de la Policía Aeroportuaria.

Hasta ayer en la tarde, habían sido revisados siete hangares y 20 avionetas. El Operativo estaba dirigido por el Coronel José Joaquín Cortés Franco, comandante del Batallón de Policía Militar. Se estimaba que solo entrada la noche se terminaría de revisar el centenar de avionetas particulares que operan en Cali.

La principal dificultad se relacionaba con el acceso a la documentación de las avionetas. Pese a la circular que a las ocho de la mañana hizo llegar la Fiscalía y PM, a la una de la tarde no aparecían muchos propietarios de los aparatos con sus papeles y registros.

Según se informó, de no aparecer sus dueños o allegar la documentación, los aparatos y hangares serían sellados.

Otra inquietud se relacionaba con el cambio de color de las aeronaves. Varias de ellas se notaban recién pintadas. Se trata de una operación que debe ser autorizada por la dirección nacional de la Aeronáutica civil y regida a su vez por patrones internacionales que rigen al aviación.