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AGRICULTURA DEL VALLE DEBE SER MODIFICADA

El Departamento del Valle del Cauca, con una gran riqueza en extensión, que lo han llamado a ser en el futuro el surtidor de los alimentos del país, en la actualidad dedica 185 mil hectáreas al cultivo de la caña de azúcar, 117 mil al café, 22 mil en cítricos, entre otros cultivos, y una producción muy definida por ejemplo en plátano y banano.

06 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Las demás regiones agrícolas han venido en un proceso de decadencia, ya que alrededor del 40 y 70 por ciento de la producción de perecederos , en los últimos 5 años muestran reducciones.

Este panorama es el resultado de que el sector de la economía agrícola está mucho más relacionado con las políticas internacionales, sin definir en el Valle terminologías que han tenido una denominación nacional a través del ICA.

No hay una correlación entre una situación y las decisiones del gobierno nacional, pero para que haya esta conciencia, tendremos que cambiar la cultura basada en paquetes tecnológicos, en la adquisición de material vegetal donde la soya es una importación de los años 60; el sorgo es otra realizada en la década de los 50 y que fueron imponiéndose como cultivos; de igual manera, la caña de azúcar llegó a principios del presente siglo con la caña panelera pero que como cultivo es a partir de los años 1915 a 1920.

El Valle del Cauca se inscribe sobre una cultura comercial que nace con la posibilidad de un puerto en Buenaventura, con la vía férrea en 1915 que permite hacer una solidez del mercado. Hoy, se está mostrando, por la apertura de la economía colombiana, casi que en las mismas condiciones .

La agricultura fundamental, en términos de extensión, hay que modificarse, debe cambiar, porque no se puede afirmar que los cañeros tienen toda la estabilidad. Alrededor de unos 10 años estaríamos hablando quizá de 50 mil hectáreas erradicadas de caña; hay unos procesos de salinización que están corrigiendo en el manejo del uso de suelos; también unos procesos de restricción de mercado del azúcar que la hay más barata sacada del maíz y la remolacha; e igualmente una tendencia a trabajar con esta clase de azúcares por tendencias alimentarias mundiales. En este sentido van variando los hábitos alimenticios en la medida que el hombre pierde la filosofía de lo que es la agricultura, de producir alimentos, relacionarse con la tierra, y allí vale la pena pensar en la interpretación que hace el indígena que dice qué es la madre tierra . Si no tenemos esa fuente de vida, no va a haber una estabilidad de ningún departamento, de ningún país.

El Valle del Cauca, a pesar de la riqueza que tiene, de la que nos hemos vanagloriado , que decimos que es un departamento agrícola e industrial, la situación es que hay un 95% de dependencia alimentaria de Cundinamarca, Nariño, Tolima, es decir, somos importadores de alimentos. esa es una realidad.

Hay una emigración en el campo que hace desde aproximadamente 8 años, no crezcan las poblaciones rurales, es la tendencia en casi la mitad de los municipios campesinos, en otros hay decrecimiento.

Cali pasó a ser la segunda del país, y en vez de constituirse en un motivo de orgullo, estamos hablando de alarma, porque no es la industria la que jala la emigración, pues no hay aquí un crecimiento empresarial que diga, venga población rural que va a estar mejor, sino que estamos expulsando la gente del campo. Hay un proceso de concentración de la propiedad de la tierra. Sólo el 10% de unos 78 mil predios que están cuantificados en 136 mil productores, los tiene la economía campesina.