Archivo

NO LLORES POR TÍ ARGENTINA

Durante la primera semana de marzo, aun el ministro defensor de una moneda dura en la Argentina, Domingo Cavallo, comenzó a tener dudas sobre la habilidad del gobierno en mantener su compromiso respecto al valor del peso. Ahora admite que si no hubiésemos acudido al Fondo (FMI) en busca de apoyo, posiblemente nos hubiéramos visto obligados a devaluar .

08 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

A raíz de la devaluación mexicana, inversionistas nerviosos retiraron más de 6.000 millones de dólares del sistema bancario argentino, el cual ya estaba en problemas por el desastroso manejo de bancos regionales. Debido a que al Banco Central se le prohíbe por ley emitir más dinero del respaldado por sus reservas extranjeras, no podía apoyar con créditos al sistema bancario. No había prestamista de última instancia.

Especuladores nacionales e internacionales apuntaron al peso, olfateando una devaluación. Funcionarios tanto del FMI como del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, quienes por mucho tiempo habían argumentado que el peso mexicano estaba sobrevaluado, insinuaban a inversionistas que lo mismo podía suceder en Argentina. Debo admitir dice Cavallo que nos sentíamos muy solos. Pero los argentinos simplemente no nos hubieran permitido devaluar .

Dos meses más tarde, el peso argentino ha probado su solidez al resistir un huracán. Quienes apostaron contra el peso están lamiendo sus heridas y cubriendo sus pérdidas, a medida que el peso recupera gran parte del valor perdido durante los primeros tres meses de 1995.

El dinero está fluyendo nuevamente hacia el sector financiero (4 por ciento en las últimas semanas) y el gobierno está aprovechando la corrida para reacondicionar al sector financiero, privatizando a bancos estatales irresponsables y reduciendo regulaciones en la venta o fusión de instituciones insolventes (38 se fusionaron en las últimas semanas): Como consecuencia de la crisis mexicana dice Cavallo ahora estamos haciendo lo que hemos debido hacer antes .

Más impuestos Sin embargo, los argentinos se preparan para una contracción, al ser afectados con impuestos más altos, especialmente el IVA que fue aumentado del 18 al 21 por ciento por orden del FMI, en contrapartida de miles de millones de dólares requeridos para la reestructuración de la banca y la creación de un seguro de depósitos.

Y todo esto sucede a pocos días de las elecciones presidenciales, cuando los gobiernos suelen posponer las decisiones económicas difíciles. Por vez primera en la reciente historia argentina dice el magnate de prensa y televisión Eduardo Eurnekian los votantes no aceptan promesas electorales y preguntan, de dónde vendrá el dinero? Y están dispuestos a pagar por lo que han conseguido con una moneda estable. Se trata de un cambio increíblemente positivo .

Lo más increíble del cambio es que ha sido ignorado por gran parte de la comunidad inversionista internacional. Pero cuatro años de rápido crecimiento (7 por ciento anual) e inflación de un sólo dígito (1992-1994) ha hecho a los argentinos extraordinariamente reacios a darle la espalda a las políticas diseñadas por Cavallo e instrumentadas por el presidente Menem, la más avanzada marcha contra el estatismo bajo una democracia en América Latina. Especialmente el concepto de incentivos al crecimiento de la oferta con una moneda que mantiene su valor y es totalmente convertible a través de fondos de reservas transparentes ha ganado conversos hasta entre quienes históricamente han favorecido la devaluación.

Durante un desayuno con 15 empresarios pequeños y medianos, ninguno defendía la devaluación. Sufrimos terribles aprietos crediticios con la crisis bancaria y todavía tenemos muchas quejas sobre corrupción entre burócratas y líderes sindicales dice Abel Ruiz, presidente de una federación de industriales pequeños, pero no vamos a perder la estabilidad en los precios para resolver tales problemas .

Los únicos a favor de la devaluación fueron unos hacendados con quienes almorcé. Insisten que es imposible hacer dinero bajo el actual régimen cambiario. Más tarde, uno de ellos me confesó en voz baja que algunos hacendados ganan, pero se trata de los nuevos empresarios que son competitivos internacionalmente.

Presionan devaluación Muchas de las viejas familias terratenientes se quejan de la sobrevaluación de la moneda y quisieran regresar a los tiempos de fácil crédito, cuando retrasaban los pagos hasta que se devaluara la moneda. Eso era estupendo para ellos, pero terrible para el desarrollo del país .

Si Argentina fuera cualquier otro país latinoamericano, dividido entre ricos y pobres, con una pequeña clase media, sería exitoso el cabildeo de la élite poderosa que favorece una devaluación en contra de los deseos de la mayoría. Pero Argentina es la única nación latinoamericana con una mayoría de clase media (con ingresos per cápita entre 7.000 y 8.000 pesos). Los impresionantes cambios macroeconómicos iniciados por al actual administración ha simplificado enormemente la vida de esa mayoría. Líneas telefónicas privadas son ahora baratas, confiables y modernas; hasta hace poco una línea telefónica en manos del gobierno costaba 5.000 pesos, tomaba décadas su conexión y raramente funcionaba. La mitad de las viviendas argentinas ahora tienen televisión por cable. El acceso a productos extranjeros ahora no depende del contrabando y esporádicos viajes al exterior. El cheque del salario no tiene que ser cobrado de inmediato para evitar que desaparezca su valor.

La razón por la que no habrá devaluación es que el programa de convertibilidad es visto como la piedra fundamental del proceso de modernización , dice el encuestador Manuel Mora y Araújo.

La modernización ha cambiado dramáticamente la dirección de las corrientes políticas. El anteriormente poderoso Partido Radical asociado a los antiguos ciclos de devaluación e inflación ha caído tanto que al presidente Menem se le acusa de ayudar a financiar la campaña radical para restarle votos a su principal rival, José Bordón. Ni el señor Bordón ni ningún otro candidato importante dice que modificaría los principales componentes del programa económico actual. Más bien parece que Bordón trata de colocarse a la derecha del gobierno.

Estamos básicamente de acuerdo con la ley de convertibilidad , dice Bordón, ex gobernador de Mendoza y actualmente en el Senado. Pero necesitamos mayor austeridad y mayor compromiso con un presupuesto ajustado. Apoyé un presupuesto más ajustado en 1994, pero perdí la batalla por ser año electoral. Por eso caímos en la situación financiera actual .

Cavallo vapulea Cavallo vapuleó a Bordón recientemente en un debate de televisión, desechando las críticas y culpando la crisis de liquidez en la caída de la confianza después de la crisis mexicana. Pero la crítica de los productores argentinos indica que hay que hacer mucho más en cuanto a regulaciones e impuestos para que otros también puedan exportar. Para ello, el presidente Menem tiene que eliminar lo que queda del modelo corporativista, el dominio sindical del mercado laboral.

Mientras apenas 15 por ciento de los trabajadores pertenecen a sindicatos, estos son notoriamente corruptos y ejercen control, entre otras cosas, de los 3.000 millones del fondo nacional de salud, al cual todos los empleados contribuyen con el 3,0 por ciento de sus salarios y sus patronos con 5,0 por ciento más.

A pesar de estos problemas, que el presidente Menem promete encarar en su segundo período, los logros de Argentina, antes y después de la crisis mexicana, son extraordinarios.

Por el contrario, las acciones de funcionarios de Estados Unidos al expresar pesimismo por la política monetaria de un país aliado han sido deplorables. Al menos un analista de inversiones recomendó a su clientela vender pesos argentinos a principios de marzo, citando al respecto una reunión que había tenido con el subsecretario del Tesoro Larry Summers. Los que eso hicieron se quemaron porque no hubo devaluación y está claro que Argentina ha instrumentado una fórmula monetaria menospreciada por funcionarios del Tesoro estadounidense.

Un nuevo modelo? Acaso esto produce cierta amargura en Cavallo? Cavallo contesta como alguien que ya ganó el debate y no tiene tiempo para amarguras. Tienen sentimientos contradictorios , dijo luego de una reunión en Washington con funcionarios del FMI y del Tesoro.

El FMI todavía pone en duda nuestra habilidad de mantener una Caja de Conversión. Y claro que no les gusta nuestro enfoque de economía de oferta en el campo impositivo. Pero también le tienen mucho miedo a otro México y no quieren verse involucrados en otro fracaso. Quién sabe? Cuando salgamos de la crisis, el FMI puede comenzar a usarnos como ejemplo de política monetaria. Sería bueno si nuestro éxito contribuye a que el FMI tome el buen camino en política monetaria . Mientras tanto, los políticos en Estados Unidos deben averiguar por qué el Departamento del Tesoro se identifica con el lodazal mexicano en lugar de con la moneda fuerte argentina.

(*) Editor de la columna Las Américas del diario The Wall Street Journal.