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PUEDE PENSAR UNA COMPUTADORA

En una época en que la tecnología de la computadora avanza a un ritmo desquiciante y los creadores de programas pregonan con desenfado que sus productos poseen inteligencia artificial (IA), la pregunta obligada al respecto se ha empezado a volver apremiante: Puede pensar una computadora?

08 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

-Si, las máquinas pueden pesar en principio, pero no necesariamente del mismo modo que nosotros. Symour Papert, investigador de la IA en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MITT), afirma que la inteligencia artificial es similar al vuelo artificial. Cómo puede entonces pensar una computadora, si no es capaz de sentir, y cómo puede sentir si no conoce el amor, la angustia, la alegría, la soledad y todo lo que significa el hecho de ser una persona humana .

El argumento contra la inteligencia de la máquina desemboca siempre en el misterio final que se conoce con muchos nombres: conciencia, lucidez, espíritu, alma. Ignoramos su significado incluso en los humanos. Otras personas preguntan simplemente si el cerebro es capaz de entedenderse a sí mismo, por lo menos en principio.

En todo caso, cómo podemos aspirar a reproducirlo algún día, sea lo que fuere, con un montón de silicio y programas? El filósofo Daniel C. Dennett dice que, desde luego, el pensamiento es algo que sucede en el cerebro, pero no es computación en absoluto; el pensamiento es algo holístico y naciente... y orgánico, nebuloso, cálido, acariciante y misterioso .

Dennett le ha llamado a este credo el holismo Zen . Por alguna razón, parece que sus partidarios se congregan en la zona de la bahía de San Francisco. Entre ellos están los gurus del movimiento: los filósofos John Searle y Hubert Dreyfus.

Los computacionistas y los holistas han sostenido sus posiciones desde hace años, a raíz de que Dreyfus condenó por primera vez la IA, a mediados de los años 60, en su cáustico libro What Computers Can t Do (Lo que las computadoras no pueden hacer). Sin embargo, la batalla definitiva se produjo en 1980, en las páginas del periódico Behavional and Brain Sciences. En este caso el elemento central fue el artículo de Searle, Mentes, cerebros y programas , un punzante ataque a la idea de que una máquina puede pensar.

El argumento esencial de Searle sostiene que la simulación no es lo mismo que la duplicación. Un programa que utiliza reglas formales para manipular símbolos abstractos, nunca puede pensar o darse cuenta, puesto que esos símbolos nada significan para la computadora.

Añade que, según los fanáticos de la IA, una computadora que sea capaz de contestar preguntas de ese modo no estará simulando las habilidades del lenguaje humano, sino habrá comprendido en realidad el relato. Más aún, de hecho, la operación del programa ofrece una explicación de qué es el entendimiento humano.

Es justo decir que a la IA es a quien corresponde la tarea de demostrar su validez. El paradigma del procesamiento de símbolos es intrigante. Lo menos que se puede es que este enfoque merece ser estudiado para ver qué tan lejos puede llegar.