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PROLIFERACIÓN DE ENTIDADES

Los cimientos del boxeo profesional mundial nuevamente se estremecen. Y ahora, algo sin antecedentes a nivel orbital para Colombia, con un compatriota como víctima. El caso del joven barranquillero Jimmy García abre la polémica sobre la práctica de este deporte, que por su característica siempre tendrá opiniones encontradas.

08 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Pero más allá sobre si debe suspenderse o no, o si se quiere buscar responsables de este accidente -el aspirante viajó en optimas condiciones médicas para la confrontación en Las Vegas contra Gabriel Ruelas-, esta nota tiene como objetivo exponer algunos puntos de vistas sobre la situación del pugilismo mundial, en general, y el colombiano, en particular.

Para nadie es un secreto que la proliferación de entidades -CMB, AMB, FIB, OMB...etc.- ha mermado la calidad del boxeo en los cinco continentes y que hoy día surgen campeones efímeros, sin ningún bagaje y con una gloria pasajera.

Esa proliferación permite, por supuesto, que peleadores sin ningún mérito vayan por títulos a combatir nada más, porque no se puede que con ellos exista la posibilidad de ganar. Casos y nombres sobran. Ya en más de una ocasión, a través del responsable de estas líneas, EL TIEMPO lo ha publicado.

Antes, con una entidad y hasta con dos, pelear por título era algo difícil. Los colombianos, por ejemplo, iban a Estados Unidos o Venezuela a donde apoderados con habilidad y conexiones. Afortunadamente, desde el surgimiento de la empresa Cuadrilátero, no fue necesario radicarse en el exterior para pelear y ganar.

Hoy las cosas cambiaron. Para hablar de Colombia y del chico que nos tiene rezando, combatir por título no es nada difícil: Jimmy lo hizo en noviembre en calidad de retador obligado en la AMB y perdió; el sábado tuvo la oportunidad mundial del CMB, sin mediar ningún combate previo después de aquella derrota. Cuál organismo impide eso? Ninguno.

Ese es el único pecado sobre el combate del sábado en Las Vegas, pero situaciones similares se dan a diario y con resultados variados, por lo cual se mira como normal algo que no debe ser.

Con este lamentable hecho, las derrotas colombianas en 15 días fueron sucesivas -cinco, porque se desconoce si peleó Oscar Flórez- . Llegamos a tener tres títulos y ahora apenas contamos con uno. Así es el deporte. Se gana y se pierde. No pelearon los cinco mejores del país. Y mucho de los que lo hicieron, sin la experiencia necesaria -que no es el caso de Jimmy-, aprovecharon esa proliferación de entidades que tanto daño causa al boxeo profesional...