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EL SACRIFICIO BANANERO ES PARA SALVAR EL MERCADO Y LOS PRECIOS

Parece que el sacrificio de las comercializadoras colombianas de banano no será tan grande como se piensa, si es que Estados Unidos acepta la propuesta que le presentará el gobierno colombiano. (VER RECUADRO:BANANO:DISTRIBUCION DE CUPOS).

08 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Cuando se conoció la medida, se interpretó que Colombia había cedido ante las presiones y que las beneficiadas serían las comercializadoras estadounidenses de la fruta.

En diálogo con EL TIEMPO, el ministro de Comercio Exterior, Daniel Mazuera Gómez, aseguró enfáticamente que no es cierto que se estén cediendo puntos porcentuales para beneficiar exclusivamente a compañías norteamericanas . Y aseguró que tres compañías colombianas, Banacol, Sunisa y Eurolatina, también recibirán una mayor tajada del nuevo ponqué.

El Ministro aclaró que no son ideas concebidas sólo por el Gobierno. Para estructurar la propuesta, conversó con las comercializadoras para trabajar conjuntamente y buscar una posición más constructiva y superar el problema que se ha generado con el acuerdo bananero firmado con la Unión Europea (UE).

Nos interesa preservar no solo la cuota cuantitativa, sino el acceso a un mercado con mejores precios. Para lograr esos objetivos, hay que redistribuir la cuota en un pequeño reacomodamiento que vale la pena enfrentar , explicó.

EL TIEMPO conoció que, por intermedio de contactos informales que se hicieron en Bruselas, la Unión Europea (UE) conoció la propuesta colombiana. Sin embargo, aún no hay un pronunciamiento al respecto.

Aunque Costa Rica no ha revelado su propuesta, sí le ha comunicado al Gobierno colombiano que está dispuesta a hacer su propio sacrificio y que lo hará de forma tal que las medidas que adopte sean armónicas con la iniciativa colombiana.

Hace una semana representantes de Colombia y Costa Rica se reunieron en Cartagena para analizar el problema y hacer los primeros contactos. Si bien es cierto que no se acordó presentar una sola propuesta, sí hubo un principio de acuerdo para adoptar iniciativas similares. Estamos coordinados , destacó Mazuera.

Cupos y escollos Después de sondear lo que está pasando con las negociaciones bananeras, EL TIEMPO pudo constatar que el país tiene ahora una mayor capacidad de negociación.

Por qué? Simplemente, porque Nicaragua, donde los cultivos bananeros están devastados, le cedió a Colombia el 3,0 por ciento de la cuota que le fue adjudicada en la Unión Europea. De los dos millones 553.000 toneladas de cupo para América Latina, eso equivale a 76.590 toneladas.

Aunque no se ha definido aún cuántas toneladas pasarían a ser manejadas por las comercializadoras estadounidenses, ese 3,0 por ciento que utilizará el país en nombre de Nicaragua, con el cual no se contaba en el pasado, servirá para apalancar el sacrificio.

Todo dependerá, además, de la actitud que tome Estados Unidos respecto a la propuesta colombiana y del pedazo de la tajada de la comercialización de la fruta que quiera para sus firmas, en caso de llegar a un acuerdo.

La iniciativa conocida el viernes en la tarde, que al comienzo significó para muchos bajar los brazos ante las presiones estadounidenses, ha ido calando poco a poco entre las propias comercializadoras colombianas. Y su argumento es el mismo del gobierno: prefieren mantener un mercado seguro y a un buen precio y no someterse a un mercado desordenado, con consecuencias impredecibles.

No obstante, las empresas más pequeñas han dejado conocer el temor que sienten frente a esta situación, porque están seguras de que pueden ser las primeras sacrificadas.

Por ejemplo, los productores de la zona de Santa Marta agrupados en Guineos (Asociación de Productores de Banano de la Zona Bananera del Magdalena) esperan que cualquier arreglo no sea en detrimento de ellos.

Por lo pronto, en la propuesta de las comercializadoras antioqueñas, Guineos no figura con la asignación inicial de 5,25 por ciento de participación en los cupos internos.

Tampoco figuran Frubán y Juliana Gold, que antes tenían un cupo conjunto de 1,9 por ciento.

Guineos está a la expectativa de que se concrete la propuesta de las grandes comercializadoras y no cree que el Gobierno vaya a dejar a la Asociación por fuera, máxime cuando le han reclamado una mayor equidad y son constantes sus quejas sobre los malos precios que reciben por parte de las compañías grandes.

Se fue Chiquita De otro lado, aún no ha habido respuesta a la propuesta por parte de las propias transnacionales Chiquita y Dole.

Al parecer, aspiran a una mayor tajada del ponqué bananero. Esa fue la interpretación inicial que se hizo en Medellín, cuando los representantes de Chiquita se retiraron de las reuniones que venían realizando las comercializadoras para pulir la propuesta.

La casa matriz de Chiquita Brands, con sede en Cincinnati (Ohio-Estados Unidos) ordenó a sus representantes en Colombia que no asistieran más a esas reuniones.

Pese a estas divergencias, para todos es claro que la propuesta busca darle oxígeno a un mercado mundial que se desarticuló por las restricciones europeas. Estados Unidos está saturado de fruta, con malos precios cinco dólares por caja que no aseguran rentabilidad alguna.

Además, los bananeros de Ecuador, Honduras, Guatemala y Panamá, países exportadores de la fruta que no hacen parte del acuerdo con la Unión Europea, maniobran a todo nivel para tratar de echarlo a pique.

Entre tanto, el representante comercial de Estados Unidos, Mickey Kantor, prometió al Senado que el problema bananero estará arreglado a más tardar en junio. Y su promesa es contundente: se podrá aplicar la Super 301, que ordena investigar a Colombia y Costa Rica para aplicarles sanciones comerciales, o con la presentación de una demanda ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Todo dependerá de la forma como reaccione Kantor ante la propuesta de Colombia y cómo la encarará ante el Congreso, donde Chiquita y Dole tienen fuertes influencias.

La vaca loca del Acuerdo Marco con la UE, como lo calificó hace poco un empresario bananero, volverá a agitarse está semana cuando se empiece a analizar en Estados Unidos la propuesta colombiana, y cuando se conozca la posición definitiva de Costa Rica.

Colombia y Costa Rica están decididos a ceder terreno en materia de comercialización para sacar adelante el Acuerdo Marco del Banano con la Unión Europea y quitarse de encima la amenaza de la Super 301, que le da la oportunidad a Estados Unidos de adoptar medidas retaliatorias en contra del comercio con los dos países.