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NORMAS ADUANERAS ABSURDAS

No basta con tocar los temas de telecomunicaciones y su apertura, los programas y la protección de los derechos de propiedad intelectual o el buen uso de los computadores, sino que también es conveniente sacar a la luz pública las inconveniencias de algunas normas aduaneras que, con las nuevas tecnologías, ya se han vuelto obsoletas.

08 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Hay algunas realmente absurdas. Por ejemplo, los distribuidores de software de alto costo, por ser programas sofisticados y que requieren valor agregado, como aplicaciones financieras, de manufactura, de recursos humanos, deben tomar seguros para la importación legal de su producto por el valor real, que puede estar entre 50,000 a 500,000 dólares.

Cuál es el absurdo?, se preguntarán ustedes. Pues nada más ni nada menos que si se extravía el software, o se lo roban o se deteriora, lo único que realmente se pierde es el valor del medio magnético en que viene grabado y los manuales que lo acompañan. El valor de esto no excede de 100 dólares.

Seguramente las compañías aseguradoras, que no tienen la culpa porque es la norma la que lo exige, saltarán cuando un asegurado haga una reclamación por valor de US $ 500,000 ante el extravío de un software. Qué mejor negocio para un distribuidor o representante de software que le pase algo a su programa durante el proceso de importación. Se gana la lotería porque, además de recibir un jugoso cheque, sólo tiene que levantar el teléfono y pedir al fabricante que le mande otras cintas y otros manuales. Lo negativo de que esto esté sucediendo es que el costo del seguro se le traslada al cliente, por supuesto.

Los medios magnéticos en que vienen los productos de software son variados y su diferencia es muy sutil. Tanto así, que a veces los aforadores se equivocan en su labor y se hace necesario realizar su reexportación. En lugar de facilitarla la complican en la Aduana. Conozco el caso de una importante empresa representante de un programa a la que le pasó esto y ya lleva año y medio tratando de reexportar su producto, sin éxito. Todo porque las cintas le llegaron en formato de 1/4 cuando debían ser de 1/2 pulgada.

El dinamismo con que está cambiando el mundo de la informática obliga, exige a la Aduana, revisar y cambiar sus normas para que estén a la altura de la tecnología. Y no quiero decir en su uso sino en entender de qué se trata. Que es lo que se está importando, que es un medio magnético, porque es necesario ser flexibles en el asunto de los seguros exigidos y de los trámites que se deben seguir para su reexportación.

Es que si no es así, se obligará a las gentes de bien a usar los métodos de hacerles el quite a las normas aduaneras. Lo que vale de un software no es el medio en que viene sino lo que está grabado en él. En caso de pérdida, lo que está almacenado en el medio no se pierde porque el original reposa en los computadores del fabricante. Reproducirlo de nuevo en otra cinta o CD-ROM es algo que sólo toma pocos minutos y no vale nada. Por qué asegurar algo por un valor que no es el aplicable?