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SE ESFUMA REBAJA EN INTERESES

Los industriales y los usuarios del crédito tendrán que resignarse. La caída que esperaban en las tasas de interés y la mayor disponibilidad de recursos no se producirán tan rápido como esperaban.

08 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Aunque el sistema financiero había señalado que una disminución en el costo del crédito sería posible con una baja en los encajes (parte de los depósitos que las entidades de crédito congelan en el Banco de la República), la modificación que se hizo en el esquema dejó en el ambiente dos cosas claras: que en lo que resta del año el mercado mantendrá apretado el otorgamiento de nuevos préstamos y que las tasas de interés no descenderán, por lo menos en el corto plazo.

Es cierto que la disminución de los encajes en cuentas corrientes de 41 a 25 por ciento y de los depósitos oficiales, de 70 a 25 por ciento, le representará una mayor disponibilidad de recursos al sistema bancario, a partir de mayo. Sin embargo, lo que les entra por un lado, sale por otro. Las medidas de la junta directiva del Banco de la República elevaron el encaje de los certificados de depósito a término (CDT), que estaban entre 1,0 y 3,0 por ciento, al 5,0 y 10 por ciento. En términos de liquidez el impacto de la medida será neutro , indicó un tesorero bancario a EL TIEMPO.

Esa decisión, que no les gustó nada a los banqueros y presidentes de otras entidades financieras que viven de los CDT, tiene un objetivo muy claro: evitar que se desborde el otorgamiento de préstamos.

Para el presidente de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras (Asobancaria), César González Muñoz, no se debe crear mucha expectativa sobre una reducción sustancial en el costo del crédito ya que esta se producirá en la medida en que ceda el apretón monetario.

Además, se podría esperar una baja en las tasas de interés si las cuentas corrientes comienzan a ganar más peso, con lo cual se reduce el costo promedio de los depósitos del público.

La tasa de interés es un precio que se fija por la oferta y la demanda de crédito. Para disminuirla habría que disminuir las solicitudes de los préstamos, lo cual implicaría de inmediato un freno en el crecimiento económico , dijo Santiago Madriñan, consultor bancario.

Para el banquero, la medida de los encajes es buena y está bien encaminada, porque disminuye la diferencia de encajes de Colombia frente a los estándares internacionales. En muchos países el porcentaje de encajes en cuentas corrientes no supera el 10 por ciento.

Cuentas marchitas Con la decisión del Banco de la República, se espera una recuperación en las cuentas corrientes y en las de ahorro ordinario, que han estado de capa caída en los últimos meses. Así mismo, se prevé un menor crecimiento en las captaciones en CDT, que por su alta rentabilidad estaban creciendo de manera acelerada.

En efecto, las cuentas corrientes que estaban creciendo un año atrás al 42 por ciento anual, ahora sólo están aumentando al 7,0 por ciento. El marchitamiento obedece a que muchos clientes del sistema están buscando nuevas alternativas para depositar sus recursos, y obviamente se han ido hacia las que les garanticen mejores rendimientos.

Ese es el caso de los CDT en bancos, que están creciendo en promedio a 60 por ciento y que reconocen una rentabilidad entre el 33 y el 34 por ciento anual.

Por ello, con la disminución de encajes, las entidades bancarias tienen más campo para fomentar su crecimiento. Una alternativa es que se generalice el pago de intereses en estas cuentas, que hasta el momento es un incentivo utilizado por muy pocas entidades.

Menos Plata Las entidades financieras ya comenzaron a hacer sus cálculos sobre el impacto de las medidas. Las corporaciones de ahorro y vivienda (CAV) estiman que este año tendrán que congelar en el Banco de la República recursos por 26.000 millones de pesos, adicionales a los que se tenían previstos.

Las CAV tienen programado entregar préstamos por 2,0 billones de pesos durante el año, de los cuales el 65 por ciento ya está comprometido. Las entidades de crédito tendrán que ser más selectivas a la hora de entregar préstamos dijo el presidente del Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda (ICAV), Guillermo Gómez Estrada.

Para el dirigente gremial, las corporaciones de ahorro y vivienda y las demás entidades financieras, excepto los bancos, serán las más afectadas con las medidas porque se les encarecerán los costos en los CDT, Esto obligará a reducir la rentabilidad que se les reconoce a los ahorradores por estos papeles.

Gómez Estrada considera que las corporaciones serán las más perjudicadas, porque ellos no tienen ninguna rebaja en encajes, ya que no manejan cuentas corrientes.

El nivel promedio de encajes para las CAV era de 7,22 por ciento, antes de la medida y ahora pasa a 9,29 por ciento, según el ICAV. En otras palabras, por cada 1.000 pesos que captaban tenían que congelar 72,20 y ahora deberán llevar al Banco de la República 92,90. Para este año, las CAV tienen proyectado captar 8,8 billones de pesos.

Este cambio, incluso, ha hecho que los bancos consideren la posibilidad de pedirle al Emisor que reconsidere el aumento de encajes en los CDT, para evitar iniquidades en las entidades financieras.