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LAS CANTERAS SON LA PUNTA DEL ICEBERG

Lo sucedido en estos días con las familias que residen alrededor de las 11 canteras de Usaquén va más allá de la orden de demoler 16 viviendas y evacuar 13 más.

07 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Lo que hay en el fondo es el crecimiento desordenado de una ciudad sin planeación, en la que, además, abundan los urbanizadores piratas.

Según el documento Barrio a barrio se construye una ciudad, que recoge una investigación del Cinep y el instituto japonés IDE, en Bogotá, hay una tendencia a la creciente participación de la urbanización clandestina en los años 90. En efecto, mientras que entre 1972 y 1986 representó cerca del 35 por ciento del área total urbanizada, entre 1987 y 1991, esa participación se disparó al 55,6 por ciento .

Hace cerca de un año en Suba, los vecinos de los barrios Lisboa y La Isabela se enfrentaron por el uso de una alcantarilla. Pero como ambos eran ilegales, la alcaldía local tuvo que pedirles que resolvieran el problema ellos mismos, ya que no podía invertir un solo peso en el sector.

Más reciente aun es el caso de una vivienda de Los Rosales que fue incluida por Planeación Distrital en el listado de casas de conservación arquitectónica, lo que quiere decir que no se puede demoler. Sin embargo, meses antes, esa casa había recibido, de la misma entidad, una licencia de demolición, vigente hasta el 31 de mayo de 1995.

Casos como estos son una muestra de la incapacidad de las autoridades para planificar y controlar algo tan delicado y vital como el desarrollo urbanístico de la ciudad. Y muchos problemas podrían obviarse si Planeación ejerciera su labor planificadora en vez de dedicarse a expedir licencias.

También podrían evitarse si la administración ejerciera, como al fin parece estar haciéndolo el alcalde Mockus, el principio de autoridad para obligar a evacuar zonas de riesgo.

Pero la penuria presupuestal del Distrito también dificulta las soluciones, porque como bien lo dijo el secretario de Obras Públicas, Adolfo Viana, es difícil convencer a una familia de abandonar años de esfuerzo cuando no se le pueden ofrecer soluciones equivalentes a lo que pierde.