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MERCADO DE MUJERES RICAS Y ENRIQUECEDORAS

Eran bellas, cultas, educadas y costosas. En el día tomaban limonada en una lujosa piscina y en la noche atendían a los clientes por 1.500 dólares cada uno. Ellas, que parecían serlo todo menos prostitutas, eran las niñas consentidas de Heidi Fleiss o Madame Hollywood , aquella joven estadounidense atractiva y discreta que fue arrestada en 1993, bajo el cargo de manejar una compleja red de prostitución en el mundo del espectáculo.

07 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La Fleiss, niña bien de la sociedad, puso a temblar a los grandes artistas de Hollywood con la amenaza de que iba a hacer público un llamado libro negro , en el que guardaba los nombres de personajes muy famosos atendidos por su séquito de prostitutas, en la meca del cine.

El juicio sigue y se espera el veredicto. Pero, al ver a estas niñas bronceadas, sonrientes, felices (por lo menos en paraiencia) la pregunta quedó flotando. Dónde están aquellas mujeres drogadas, torturadas y secuestradas, símbolo del negocio de trata de blancas? Competencia con el Este La trata de blancas no existe. Existen, eso sí, organizaciones que se encargan de mandarlas afirma Leonor Callejas, antropóloga especializada en prostitución. Contrariamente a lo que se piensa agrega la gran mayoría de mujeres que termina metida en estos negocios lo hace voluntaria y conscientemente .

La razón es que como en el capitalismo, en este negocio también funciona la ley de la oferta y de la demanda. Y funciona redonda porque no sólo siempre ha habido mucha demanda, sino que ahora, con la caída del comunismo, las mujeres de países del Este entraron a competir con las que, hasta ahora, dominaban el mercado: las mujeres del Tercer Mundo.

Las cifras hablan por sí solas. Especialistas calculan que desde el derrumbe del muro de Berlín, más de 15.000 jóvenes de Europa del Este, entre ellas unas 3.000 polacas, han pasado por los prostíbulos de Alemania, Bélgica y Holanda, centros internacionales del proxenetismo.

Por su belleza y nivel de instrucción anota Wieslawa Sztylkowska, subinspectora de la policía polaca las jóvenes del Este deberían ser una mercancia de lujo. Pero no es así porque son tantas las que se ofrecen, que su precio es muy bajo .

Gloria se confiesa Fue por física necesidad que yo salí de Colombia el 23 de agosto de 1990 .

Así empieza su historia Gloria, mujer de 26 años, dueña de una peluquería y madre de un hijo. Una amiga me habló de la cosa. Claro que uno también se entera por avisos de prensa, o porque a veces a uno lo paran en la calle y le ofrecen esta tierra y la otra. Unas, inocentes, caen y terminan metidas en el rollo convencidas de que van a ser modelos o que serán cotizadas bailarinas en el exterior, argumentos con los que engañan. Y a muchas de ellas les va muy mal porque, hay que decirlo, si uno habla más de la cuenta en esto el chantaje puede pagarse hasta con la vida .

Llegué a Alemania tranquila porque sabía que me esperaban. Llevaba conmigo el pasaje (mandado por mi amiga previo aviso de que se lo pagaba después), muy poca plata (sabía que me la quitarían) y pasaporte. En el aeropuerto de Francfort, tomé un taxi y me dirigí a la dirección indicada .

El arreglo con el dueño era sencillo. Yo le daba el 40 por ciento de lo que ganaba, a cambio de un cuarto, alimentación y la tranquilidad de que las autoridades no se iban a meter conmigo .

No. No me siento para nada orgullosa de haber obtenido lo que obtuve con ese método. Por eso esa plata me la gasto fácil. Porque me dolió por dentro pero por fuera no .

A mi me fue bien comparado a otras a las que sí torturan porque se niegan. Esto hay que tomarlo con desverguenza o si no se friega .

No quiero hablar de cómo funcionaban mis días. Simplemente cobraba tarifas por el tipo de modalidad sexual... Tenía un promedio de seis relaciones diarias suficiente para lo que yo necesitaba .

Ceros a la derecha Suficiente, la palabra utilizada por Gloria, es modesta porque si en algo se destaca este negocio, es en los millones de dólares que mueve alrededor del mundo.

Lo ilustra claramente la historia del mayor prostíbulo de Australia, el Daily Planet, que este año tiene pensado cotizar sus acciones en la bolsa de valores ya que tiene ingresos anuales calculados en 1,5 millones de dólares.

En términos más modestos, los informes que tiene la cancillería colombiana sobre el tema, hablan de que por ejemplo en Japón, país donde pulula la prostitución de colombianas, una mujer puede ganar por cada relación sexual, un promedio que oscila entre los 250 y 350 dólares, descontado el porcentaje que tienen que darle al dueño del negocio.

Las cifras varían de país a país y de prostíbulo en prostíbulo. Pero en síntesis, si algo queda claro es que la mafia de este negocio mueve la suficiente cantidad de dinero como para llegar al nivel del Daily Planet, burdel con 18 habitaciones (12 con baños de aguas termales) y 30 mujeres ocupadas durante toda la noche.

Y en Colombia, qué- Para Leonor Callejas, antropóloga especializada en prostitución, la trata de blancas, tal como se conoce (con secuestro, violaciones, actos forzados), no existe en Colombia. Lo que hay son redes que buscan a las niñas y las llevan, ya sea engañadas con promesas de triunfo en el exterior o de manera voluntaria, hacia Europa o Asia, donde establecen contactos con las organizaciones dedicadas a este negocio .

Sobre el tema, las autoridades colombianas tienen ciertas pistas que permiten establecer cómo se mueve el comercio en el país. Saben, por ejemplo, que la mayoría de jóvenes exportables proviene de ciudades como Cali, Pereira, Armenia y Manizales y que salen, por lo general, por los aeropuertos de Bogotá y Medellín, aunque también utilizan ciudades de la frontera colombo-venezolana (Cúcuta, San Antonio y San Cristóbal).

Autoridades que pidieron mantener su nombre en reserva sospechan que en este negocio de tráfico de mujeres muchas se están convirtiendo en canales de comunicación entre los narcos y las mafias internacionales.

Informes de la cancillería colombiana indican que el tema es especialmente delicado con Japón, país en el que la droga ha comenzado a penetrar a través de la prostitución. Esto ha obligado a Japón a ser más cuidadoso con las inmigraciones y en la aduana preguntan si el visitante habla inglés. si tiene pasaje de vuelta, cuánto dinero lleva, etc.

FRANCIA: En materia de prostitución, Francia representa un papel de país importador y exportador. Grandes redes de proxenetas franceses, aliados con portugueses, alemanes y españoles, organizan el negocio exportando mujeres a Senegal (Africa).

ESPAÑA: Existen diferentes agencias de empleo que facilitan la inmigración de personas que llegan a trabajar y que se ven obligadas a ejercer posteriormente la prostitución.

SUIZA: un promedio de 600 bailarinas (la mayoría vienen de países del Tercer Mundo), tienen permiso de trabajo. Generalmente tienen salarios bajos, se les obliga a consumir alcohol y a prostituirse. Las investigaciones son difíciles ya que no hay pruebas y las mujeres no quieren servir de testigos.

ALEMANIA: bandas de delincuentes tienen organizada la contratación de personas a las que traen con la promesa de una vida mejor. No en vano Alemania es uno de los países que mejor maneja el negocio y para la muestra, está Hamburgo, con 10.000 prostitutas (la tercera parte son extranjeras), Berlín, donde funcionan 500 prostíbulos y clubes donde trabajan 5.000 jóvenes y Francfort, Leipzig y Munich, con otras 5.000 jóvenes.

TAILANDIA: una campaña de información disminuyó el número de mujeres que salían para otros países con el objetivo de prostituirse para ganar dinero. No obstante, se siguen presentando casos de niñas que son vendidas para el comercio por 150 ó 250 dólares.

PAISES BAJOS: existe una forma disimulada de trata de blancas a través del sistema de falsos matrimonios. Cuando llegan las mujeres, les confiscan todos los papeles y, tras ser engañadas, son involucradas en el negocio de la prostitución.

CHINA: la trata de blancas aumenta sin cesar a pesar de que está prohibido y está claramente estipulado en el Código Penal chino. Los casos de rapto y venta de mujeres son frecuentes y en ellos intervienen miembros de las mafias de Hong Kong y de Macao.

JAPON: la mafia o Yakusa controla en gran parte los abundantes negocios de proxenetas. Las latinas son las preferidas por el público chino que paga muy bien el servicio de prostitución. Japón ha aumentado los controles migratorios por la irrupción de la droga a través de este tráfico.

FUENTE: INTERPOL UN CUENTO VIEJO El lucrativo negocio de trata de blancas no es nada nuevo. Heródoto, el gran historiador griego (siglo IV a.C.) cuenta que las turísticas pirámides de Egipto se construyeron con los recursos obtenidos de las casas de prostitución, siendo el faraón Keops (rey egipcio de la IV dinastía) el mayor beneficiario de todo esto.

Por la misma época, el templo de Afrodita Pornae en Corinto alojaba a más de mil mujeres y era dirigido por sacerdotes que administraban el dinero. Los ingresos del templo sostuvieron la guerra con Atenas y contribuyeron al establecimiento de colonias en las costas del Adriático Con la modernidad, el negocio siguió floreciendo y evolucionando hacia redes más complejas. Durante los primeros 77 años del siglo XVII se importaron al nuevo mundo, 12.000 mujeres. Dos siglos después, la trata de blancas tomó otro rumbo ya que a mediados de los años veinte, el negocio comenzó a interesar a los miembros de las mafias internacionales. No en vano, durante la depresión económica (19201935), la trata fue junto con el juego, uno de los principales dividendos de organizaciones ilegales.

Hoy en día, estas redes están más especializadas y extienden sus tentáculos en casi todo el mundo moviendo millones de dólares.