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DEFENSOR DEL LECTOR ASUME SUS FUNCIONES

Es, en pocas palabras, el representante de los lectores en la sala de redacción y el encargado de fiscalizar la información que en ella se produzca.

07 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Villar Borda inició su carrera como reportero en este diario en 1958 y posteriormente fue corresponsal en Caracas, Washington y México. También se desempeñó como director de la revista Visión, director de prensa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

En 1991 fue designado Representante de la OEA en el Paraguay, posición que abandonó para asumir la Defensoría del Lector de EL TIEMPO.

Cuál es su función como Defensor del Lector? Responder dentro del periódico por el derecho de información que tienen los lectores. Este derecho coincide con los propósitos que el periódico ha tenido toda la vida y que ha consignado en el manual de redacción, que es la Biblia para los periodistas.

En lo que se refiere al Defensor, el manual dice que los intereses de los lectores tienen prioridad sobre cualquier otro, incluido el de los anunciantes. En consecuencia, el Defensor debe velar porque se cumpla con la obligación de informar de manera oportuna, objetiva, imparcial y veraz. Pero además, con exactitud, claridad, honestidad, decencia, respeto a las fuentes y a las imágenes. Es decir, acatando las leyes, escritas y no escritas, que son los cánones permanentes del oficio y que tienen que ver sobre todo con la ética.

En qué consiste su trabajo? Primero, leo minuciosamente todo el periódico, miro si las noticias corresponden a los títulos, si las fuentes están bien identificadas, si la información tiene el apoyo suficiente para decir lo que se está diciendo, si cuando se acusó a alguien se le dio la oportunidad de que contestara, si no hay opinión mezclada con la información, si faltan datos... También me fijo en el uso del idioma, en la presentación gráfica, en el buen gusto. Todo desde la perspectiva de un lector corriente, una persona que está en su casa, leyendo el periódico, pendiente de cualquier falla para registrarla y criticarla. Después hago lo que corresponda.

Cuándo y por qué motivos pueden los lectores acudir al Defensor? Cuando tengan inquietudes, quejas, reclamos, sugerencias o cualquier comentario sobre el material que publica el periódico, que ha publicado o que debería publicar. Todas esas inquietudes deben ser dirigidas al Defensor y todas tendrán respuesta.

Cómo pueden los lectores comunicarse con usted? Si es por teléfono, deben llamar al conmutador 2940100, extensiones 2496 a 2499; también puede ser al fax 4105088 o por carta dirigida al Defensor del Lector y enviada a la dirección de EL TIEMPO: Avenida El Dorado 59-70.

Qué sucede con las llamadas o las cartas de los lectores que no le lleguen directamente? Todo reclamo, queja o protesta que llega al periódico sobre lo que se publica se envía de inmediato al Defensor, quien decide si debe hacerse una corrección, una aclaración o una rectificación. Cuál es la diferencia? La misma que hay entre los errores: si estos son leves y no perjudican a nadie pero ameritan una corrección, se corrigen; si crean confusión en los lectores y pueden conducirlos a conclusiones equivocadas, se aclaran; pero si son errores graves, que lesionan los intereses o el honor de las personas, naturalmente se rectifican. Por otra parte, no hay necesidad de que se reciba una queja para que el Defensor actúe, pues por iniciativa propia le corresponde hacerlo cuando detecte un error.

Cómo puede usted garantizar a los lectores una verdadera defensa de sus intereses, que incluso pueda ir en contra de la empresa para la que usted trabaja? Gracias a la autonomía que me ha entregado la propia empresa. Primero, porque el Defensor no tiene una relación de dependencia con la redacción; segundo, porque tiene capacidad de investigación y facultades para realizar lo que estime necesario en defensa de los intereses de los lectores; y tercero, porque tengo un espacio, la columna del Defensor, que no será revisada por nadie y en la cual podré expresar mis opiniones aún en caso de conflicto de opinión con la redacción o con las directivas.

Cuándo y dónde va a empezar a salir su columna? Mi columna comenzará a aparecer todos los domingos, en la página 2B, a partir de mediados de mayo, después de que regrese de una convención mundial de Defensores del Lector a la que asistiré en los Estados Unidos.

Cómo va a estimular a los lectores para que se comuniquen con usted? Por medio de tests , sondeos o encuestas, para que transmitan al periódico no solo sus quejas sino también sus inquietudes y opiniones, para tenerlas en cuenta. Espero que no todo sea negativo, pues el periódico también necesita conocer las opiniones positivas de sus lectores y su reacción ante las innovaciones editoriales. También les explicaré por medio de la columna los problemas que enfrenta la redacción todos los días y la forma en que se procesa la información, para que comprendan mejor por qué a veces aparecen errores.