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TELEVISION:

07 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Costner hace historia Hollywood (Variety) Kevin Costner es el anfitrión de una miniserie de ocho horas, grabada por la televisión estadounidense con un costo de ocho millones de dólares, en la que se cuenta la historia de los indígenas de Norte y Centroamérica.

Con un guión claramente escrito y respaldado con efectos especiales y desafíos históricos, 500 Naciones, desnuda la avaricia y la crueldad de los que acabaron con las vidas de centenares de miles de aborígenes.

Las 22 historias narradas en la miniserie, que cuentan con una introducción de Costner, quien es también el productor ejecutivo, comienzan en 1890, cuando se discute el asesinato del jefe Sioux Pie Grande y de su pueblo en Dakota del Sur, después de que accedieron a una tregua y depusieron sus armas.

La primera hora muestra las civilizaciones de los antiguos Maya, la Anasazi y la de los primeros pobladores del Mississippi. Con animación computarizada, los productores lograron armar la complicada arquitectura de los indígenas centroamericanos y las sencillas comunidades de lo que hoy es Estados Unidos.

Así, la pantalla chica se llena del calendario maya, más exacto que el gregoriano y enseña cómo en el año 500 a.C. florecía en México la enorme ciudad azteca de Teotihuacán, que en la época era más populosa que Roma o Londres, mientras Europa se sumergía en tiempos de oscuridad.

La muy conocida traición de Hernán Cortés al emperador al Moctezuma aparece aún más terrible, vista a través de los ojos aztecas. El comportamiento de Cristóbal Colón en la isla caribeña la Hispaniola incluye el envío de indígenas a España donde debían trabajar como esclavos. Hernando De Soto llegó a Florida trayendo la varicela, la esclavitud y el hambre.

En la miniserie también se muestran detalles de la vida en el llamado Nuevo Mundo del explorador inglés Martin Frobisher, del Capitán John Smith y la princesa indígena Pocahontas. George Washington aparece como un destructor de pueblos por ordenar a sus tropas que acabaran con los nativos.

El documental también acaba con la imagen romántica de las misiones de California, a medida que va contando cómo los indígenas eran forzados a construir iglesias, después que los invasores los capturaron y los obligaron a bautizarse.