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HA MUERTO RAMBO

Hace dos meses escuché, de altas fuentes policiales, la versión de que el jefe paramilitar Fidel Castaño habría muerto tras un combate con las Farc en Urabá. Luego, esas mismas fuentes, me advirtieron que podría ser más bien una maniobra de distracción del propio Castaño, para que se pensara que ya no existía y la Justicia se olvidara de él.

07 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Ahora se ha vuelto a hablar de la muerte de Castaño. Más conocido como Rambo en Córdoba, Sucre y Urabá, donde se ha convertido en un auténtico ídolo de los ganaderos, agricultores y comerciantes extorsionados por la guerrilla. La versión ha cobrado fuerza porque hace varios meses no hay prueba convincente de supervivencia de un personaje que, pese a su clandestinidad, mantenía una activa comunicación con diversos sectores del país.

El último pronunciamiento de Castaño fue la carta que envió en septiembre al ministro de Gobierno, en la que plantea que en cualquier proceso de paz hay que contar con los grupos paramilitares o de autodefensa, a los que el Gobierno debe tener en cuenta en las negociaciones que le ha ofrecido a la guerrilla.

Las versiones en torno de la muerte de Rambo recuerdan a las que hace años rondan a la figura de Tirofijo , o a las especulaciones de toda índole que suscitó durante meses la desaparición de Jaime Bateman en un vuelo a Panamá. Claro que en este caso se trata del otro extremo del espectro ideológico. Castaño encarna la antiguerrilla por excelencia y, en este sentido, su muerte recordaría más bien a la de Pablo Guarín, el fogoso líder anticomunista de Puerto Boyacá, a quien se señalaba como organizador de los primeros grupos paramilitares del Magdalena Medio y quien fuera asesinado por las Farc en noviembre de 1987.

El fenómeno político que personificó Guarín fue producto del rechazo que en amplios sectores del Magdalena Medio generaron los excesos de la guerrilla. El parlamentario boyacense interpretó el sentir de muchos medianos agricultores (los grandes hacía tiempo se habían ido), hastiados del secuestro y la extorsión. Y si sus métodos podían ser cuestionables, sobre todo cuando instigaba a la contraviolencia, no cabe duda de que Guarín contaba con sólida base social y política. Esto se vio en su multitudinario entierro y en la conmoción que causó su asesinato en la región.

Hay una línea directa, pues, que va de un Pablo Guarín a un Fidel Castaño. Ambos son producto de la violencia colombiana de los últimos tiempos y ambos han representado, a su manera, la reacción contra la expresión guerrillera de esta violencia. Rambo la asumió en el terreno puramente militar de plomo contra plomo de acuerdo con la trayectoria guerrerista que lo caracterizó desde cuando su padre fue secuestrado y asesinado por las Farc, en 1981, en Amalfi.

Vinculado en su momento al narcotráfico, sindicado de varias matanzas de colaboradores de la guerrilla, fundador del grupo de los Pepes y elemento decisivo en la eliminación de Pablo Escobar, Fidel Castaño es un villano para unos y un héroe para otros. De confirmarse su muerte, habrá mucho hacendado de luto en la Costa. Dirigentes políticos y ganaderos de Córdoba han hablado de hacer estatuas en honor de quien ahuyentó a la guerrilla de sus regiones.

Para estos sectores, Castaño ha sido la respuesta eficaz ante la incapacidad de las Fuerzas Armadas para contener la ola de violencia y secuestros. Con los mismos métodos implacables de sus adversarios, con el mismo irrespeto por normas legales y derechos humanos, Rambo ha golpeado duramente a la guerrilla. Muchos militantes del EPL sostienen hoy que la feroz cacería que desató sobre sus cuadros y redes de apoyo fue factor importante en la desmovilización y legalización de su movimiento.

No debe resultar sorprendente que Castaño haya contado con la mal disimulada simpatía del Ejército en su campaña antisubversiva. Sería ingenuo pretender lo contrario. Qué se puede esperar de unas Fuerzas Armadas que llevan 40 años dándose plomo en nombre de la democracia contra una subversión armada que se multiplica y que acude a métodos que al brazo uniformado del Estado le están legalmente vedados? Acabar entonces con esa democracia y sus normas constitucionales para ganar de una vez la batalla? Aplicar una fórmula a la Argentina y ejercer una guerra sucia directamente desde el Estado? Esos remedios han demostrado ser peores que la enfermedad.

Y ya que estamos en el tema de subversión, paramilitarismo y guerras sucias, vale la pena escuchar el mea culpa colectivo que hoy hacen las Fuerzas Armadas argentinas sobre la manera como condujeron la lucha contra el terrorismo. Además de métodos inaceptables, el error de haber roto el orden democrático, sumado al fiasco de las Malvinas, significó el desprestigio total de la institución castrense frente al pueblo argentino.

No quiere decir esto que la guerrilla de ese país, cuyos excesos propiciaron en gran parte la brutalidad militar, haya salido mejor librada. Los líderes sobrevivientes de Montoneros y ERP también han reconocido que fue un grave error haber recurrido a las armas para hacer política. Son lecciones para tener en cuenta en un país como Colombia, donde no se ha logrado romper la infernal dialéctica de una violencia que se retroalimenta sin cesar.

Otra experiencia interesante, y más exitosa, es la de Fujimori en el Perú. Sin los excesos de la dictadura militar argentina, aunque con evidente autoritarismo, Fujimori pudo derrotar a un grupo terrorista como Sendero Luminoso que tenía en jaque al Perú. Y a diferencia de los militares gauchos, logró reconstruir el orden democrático y ser reelegido por amplia mayoría en elecciones libres. Tampoco es de extrañar, pues, que en Colombia hayan comenzado a aparecer consignas murales que alaban el fujimorismo .

Son reflexiones desordenadas que me surgen ante la muy probable muerte de Fidel Castaño. Un personaje que en todas las facetas de su vida simbolizó las violencias cruzadas -narcotráfico, guerrilla y paramilitarismo- que padece la Colombia de hoy. Y que, por desgracia, no da trazas de ceder. La guerrilla continúa su implacable accionar. Y mientras lo haga, seguirá produciendo otros Rambos .