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PRESTÓ NOMBRE EN CUENTA INVESTIGADA

Hely Quintana Cruz, titular de una de las cuentas más jugosas de la oficina principal del Banco de Colombia en Cali, no tenía ayer para el mercado.

07 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Ave María... y pensar que no he visto ni un solo peso , exclamó cuando los enviados de EL TIEMPO le preguntaron si la cuenta número 024794-4, en la que en cuatro meses hubo consignaciones por 1.620 millones, era suya.

Hely Quintana, de 66 años, dijo que únicamente prestó su nombre para abrirla como un favor a unos conocidos. Y ni siquiera tuvo que ir al banco para firmar papeles.

Esa cuenta es una de las dos que están abiertas a nombre de Hely y que hacen parte de las cuentas a través de las cuales se movieron más de 15 mil millones de pesos, entre marzo y junio de 1994, incluidas en el Expediente 8000 . Este expediente originó el auto de detención contra el ex senador Eduardo Mestre.

El magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia, Néstor Raúl Correa, mencionado en una lista del Hotel Intercontinental, reveló que viajó a Cali invitado por el Colegio de Abogados Penalistas de Cali y por Andal y sólo ayer se enteró que la cuenta de hotel la pagó una firma de los Rodríguez.

Hely Quintana Cruz, titular de una de las cuentas más jugosas de la oficina principal del Banco de Colombia en Cali, no tenía ayer para el mercado.

Ave María... y pensar que no he visto ni un solo peso , exclamó cuando los enviados de EL TIEMPO le preguntaron si la cuenta número 024794-4, en la que en cuatro meses hubo consignaciones por 1.620 millones, era suya.

Hay más. Hely Quintana aparece como propietario de la cuenta 137-990-32-1 del Banco Cafetero que enter enero y mayo tuvo giros inferiores a dos millones de pesos y en junio, súbitamente, por 504 millones de pesos.

Hely Quintana no lo negó, pero dijo que únicamente prestó su nombre para abrirla como un favor a unos conocidos de su familia.

Entre las firmas autorizadas para hacer transacciones figura la de Humberto Rodríguez Mondragón, hijo de Gilberto Rodríguez Orejuela.

Quintana, un hombre de 66 años, que vive un modesto apartamento de la urbanización La Selva, en el oriente de Cali, regatea hoy en busca una chisga en la finca raiz, negocio que, sin mayor fortuna, le ha permitido sobrevivir durante todos estos años.

Dice que tampoco ha cobrado ninguno de los cuatro cheques que, por valor total de 650 millones de pesos, aparecen girados a su nombre, durante los meses de abril, mayo y junio de 1994, por la empresa Distribuidora El Diamante.

Lo cierto, no obstante, es que la cuenta 8023- 2794-4 del Banco de Colombia. fue abierta el primero de diciembre de 1993 y en ella aparecen autorizadas las firmas de Humberto Rodríguez Mondragón, Carlos Arturo Barón Díaz y Fernando Grande Benavides.

De esa cuentra, en sólo el mes de junio de 1994, se hacieron giros por más de 660 millones de pesos. Las consignaciones son realizadas por la cadena de almacenes Maxitiendas y por Distribuidora Migil, firma que las autoridades no dudan es propiedad real de Miguel Rodríguez.

Se giran a su vez cheques a nombre de Humberto, Jaime y Alexandra Rodríguez Mondragón, a Mariela Mondragón de Rodríguez y Distribuidora Migil.

Con todo, Hely Quintana sólo recuerda que aquel 6 de diciembre de 1993, cuando recibió un tratamiento de cliente privilegiado, pues ni siquiera tuvo que ir a las oficinas del banco para firmar los papeles.

Se trata de uno de los primeros personaje de carne y hueso en esta historia sobre el seguimiento de las redes financieras de la mafia en la que, como en los mejores pasajes de Pedro Páramo , la obra de Juan Rulfo, rondan los fantasmas...

En ella abundan los personajes enigmáticos que se ampararon en nombres supuestos para mover más de 15 mil millones de pesos en tan solo cuatro cuentas bancarias , cuya reserva parecía infranqueable.

Uno de ellos cobró por ventanilla, en menos de dos meses, cheques por 300 millones de pesos y lo hizo sin dejar huella visible de su identidad y paradero.

Hoy la Fiscalía, empeñada en seguirle el rastro a las operaciones financieras de la mafia, husmea en los depositos bancarios de diez particulares y cinco empresas en Cali.

Con base en un informe rendido por investigadores de la entidad, que durante dos meses realizaron inspecciones judiciales a las cuentas, EL TIEMPO buscó en Cali a cuentahbientes y beneficiarios de jugosas de operaciones que no fueron reportadas oportunamente a las autoridades de control bancario.

EL TIEMPO intentó empezar a indagar sobre quiénes están tras los giros o recibieron dinero de la que por ahora es la principal de las cuatro cuentas desde las que se movieron más de 15 mil millones de pesos, entre marzo y junio de 1994 (ver recuadro en otras cuentas).

Las investigaciones de la Fiscalía han puesto en evidencia como los dineros se giraban, en algunos casos, de cuentas legítimas a cuentas de personajes inexistentes y como finalmente el dinero terminó siendo cobrado por ventanilla en bancos de distintas ciudades del país.

La cuenta madre De la cuenta 8060-024865-5, cifrada en la oficina principal del Banco de Colombia en Cali, a nombre de Distribuidora de Productos Agrícolas El Diamante, fueron girados y cobrados por ventanilla, entre mayo y junio de 1994, tres cheques por valor total de 253 millones de pesos.

La cuenta se abrió el 28 de febrero de 1994, con 300 mil pesos, y se solicitó su cancelación el 1 de agosto. Jorge Antonio Ortiz Rosero, quien giró en total 5.150 millones de pesos, en cheques superiores a 48 millones de pesos, aparece como representante legal de Distribuidora de Productos Agrícolas El Diamante (Nit. 800.218016). Lo que más ha sorprendido a las autoridades es que el grueso flujo de capital se produjo en solo tres meses: abril, mayo y junio.

En concepto del equipos de investigadores, el banco y las razones por las cuáles informó o no del poco usual movimiento pueden ser la clave para llegar a quienes servían como contacto a los encargados de mover sumas aparentemente vinculadas con el narcotráfico.

El único de los supuestos cobradores que ha aparecido hasta ahora es Hely Quintana. Los demás no viven donde dicen.

Uno de los beneficiarios del dinero, un hombre que cobró por ventanilla los cheques 3267473 y 3267472 de la cuenta de Distribuidora de Productos Agrícolas El Diamante por cien millones de pesos cada uno, dijo llamarse Rubén Darío Zapata y presentó una cédula que no corresponde al nombre.

En la dirección que registró tampoco lo conocen y sus datos no corresponden a ninguno de las dos personas que con el mismo nombre figuran en la guía telefónica de Cali.

Pese a múltiples esfuerzos, no fue posible obtener una declaración de Carlos Adolfo Valencia, gerente general del banco en Cali ni con Mauricio Sierra Vidal, gerente de la sucursal para conocer su versión.

Cuenta 1 Una de las primeras cuentas inspeccionadas es la número 24020720-9 del Banco Ganadero, sucursal san Fernando Cali. Figura a nombre de Matilde Lourdes Burgos (cc. 29 502.976 de Florida, Valle).

Hizo giros en mayo y junio por 831 millones. La cuenta fue abierta con 22 mil pesos y giró inmediatamente un cheque por 100 millones permitiéndole en tan corto tiempo un sobregiro de más de 99 millones.

En esa cuenta fue depositado el cheque 3267503 girado a Juan Pérez por 250 millones de pesos .

Durante los meses de mayo y junio de 1994 se registraron consignaciones por 831 millones de pesos.

Con base en el hecho de que la cuenta fue abierta el 12 de abril de 1994 con 22.000 pesos y que de inmediato el banco aceptó un sobregiro por 100 millones de pesos, la Fiscalía envió un oficio a la Superintendencia Bancaria a fin de que investigue cómo y por qué se aceptó el sobregiro y qué documentos reales soportan la apertura de la cuenta pues tras de ella solo parece existir otro fantasma.

De hecho, Matilde Burgos suministró al banco dirección y teléfonos falsos. En el que debería ser su domicilio funciona una fábrica de piyamas para vehículos y cubierta para computadores llamada Cubrimos.

Se trata de una empresa familiar con cuatro máquinas y cinco obreros, en donde dicen no haber conocido a Matilde ni haber recibido extractos a su nombre.

Cuenta 2 En situación similar se encuentra la cuenta 240-20361-2, también abierta en la sucursal San Fernando del Ganadero. fue constituida a nombre de María Norela Rodríguez Rojas (cc. 32.432.959 de Medellín) y residencia en Cali, de oficio comerciante.

La cuenta fue abierta el 12 de octubre de 1993. Entre marzo y abril en ella se hicieron giros por 926 millones. Los otros meses sumas inferiores. En ella se consignó el cheque 3213791 girado a Roberto Sotomayor por 180 millones. Los dineros habían sido girados por Distribuidora El Diamante.

El número telefónico que suministró quien abrió la cuenta corresponde a la dirección, solo que allí, en la casa de la familia Londoño, que alguna vez estuvo alquilada a una floristería, nunca ha vivido nadie con el nombre de María Norela Rodríguez Rojas.

Como ocurrió con casi todas las cuentas inspeccionadas, la huella digital del titular se encuentra borrosa y ello ha dificultado un cotejo técnico.

Cuenta 3 EL TIEMPO también visitó a titulares de otras cuentas que aparecen en el listado de la Fiscalía. Tres de ellos mostraron documentos de acuerdo con los cuales sus operaciones bancarias están sustentadas en actividades enteramente lícitas.

La cuenta 1370-4558-9 del Banco Cafetero, agencia Imbanaco de Cali, está a nombre de la Clínica Especializada del Valle s.a. (Nit. 800134099-6), con oficina en la cra. 40 6-50.

Fue abierta el 7 de abril de 1992. Las firmas autorizadas son de José Estrada Ramírez (cc. 16 200.018 de Cartago), Nelly Marín de Estrada (cc. 34 536.672 de Popayán) y Gustavo Díaz (cc. 6 495.271 de Tolima).

Aunque hasta febrero no superaban los 30 millones las transacciones mensuales, entre marzo y junio de 1994 se giraron casi 1.400 millones de pesos.

En esa cuenta se consignaron los cheques 3267512 y 3267515 de Distribuidora El Diamante, girados a Alirio Cardoso por 49 y 50 millones de pesos respectivamente.

Carlos Humberto Arias, gerente de la Clínica Especializada, dijo que las altas transacciones que se registran corresponden a la inversión hecha para la construcción de la clínica, situada en la autopista sur con carrera 44.

Aportó como documento un informe que registra las fuentes y usos de los fondos de construcción.

Cuenta 4 En la cuenta 230-15701-8 del Banco Ganadero sucursal Avenida de las Américas de Cali, el titular es Jairo Aparicio Lenis (cc. 19 236.192 de Bogotá), comerciante gerente de El Dollar desde el 25 de agosto de 1981.

Fue abierta el 27 de enero de 1994. En ella se depositaron seis cheques por 1.500 millones de pesos. El 3267507 y 3267508 girados a Carlos Díaz por 250 y 300 millones respectivamente, el 3267504 girado a Juan Pérez por 300 millones, el 3267510 girado a Guillermo Díaz por 200 millones, el 3267505 y 3267506 girados a Pedro Cárdenas por 250 y 200 millones respectivamente.

Los propietarios representantes legales de la casa de cambios El Dolar defendieron la legalidad de las transacciones.

Señalaron que con sus registros pueden probar que cada una de las operaciones de cambio tienen soporte en las normas que regulan sus actividades.

También enseñaron de las licencias de la Superintendencia de Cambios, que en la época en se constituyó la empresa (hace 14 años), era la máxima autoridad del sector.

Antes de cambiar los cheques, de acuerdo con los propietarios de esta casa de cambio, lo que hicieron fue verificar con el banco si la cuenta tenía fondos suficientes. También sostuvieron que el procedimiento en otros casos es hablar con el girador del cheque y que ocasionalmente, además de los datos personales y la revisión de los documentos de identificación de quien se aparece para cobrar, toman huellas digitales.

Eventualmente, la Fiscalía podría encontrar alguna pista. Habló en alguna oportunidad uno de los operarios de El dolar con Omar Pérez, representante legal de Distribuidora Agrícola El Diamante, o con quien se hacía pasar por él si ninguno de los cheques es inferior a 200 millones de pesos? Tienen en su poder alguna de las huellas dactilares de quienes cobraron cheques por 250 y 300 millones de pesos? Los giros a través de la casa de cambio son virtualmente cobros por ventanilla y de allí la importancia que podría tener esa información.

Cuenta 5 Cuenta 601.00966-5 del Banco Extebandes de Colombia en Cali. Está a nombre de Manuel Lago Franco (cc. 2 422.438) de profesión arquitecto. Fue abierta el 8 de julio de 1993 e hizo movimientos por poco más de 40 millones entre enero y mayo de 1994. En esta cuenta se depositó un cheque por 48 millones de pesos girado a favor de Jaime Sáenz, que provenía también de la cuenta de Distribuidora Agrícola El Diamante.

Lago Franco justificó los movimientos de cuenta en la banco Extebandes, donde la máxima consignación fue de $15.379.827.71, hecha en marzo del año pasado.

Dijo que sus ingresos provienen de su trabajo como arquitecto, aunque ocasionalmente vende algunos cuadros pintados por él mismo.

Lo relevante en este caso es determinar si el arquitecto Lago puede identificar quien le entregó o quién le pago con el cheque en cuestión.