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LA GUERRILLA ZAPATISTA HA PERDIDO

Alma Guillermoprieto, mexicana, autora del libro Al pie de un volcán te escribo y cronista de varios destacados periódicos (The Guardian, The Washington Post, Newsweek, The New Yorker) aprovechó su paso por la VIII Feria Internacional del Libro, para hablar de uno de los temas que desde hace más de un año tiene a México en el ojo del huracán: la guerrilla zapatista.

06 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

En la Conferencia que ayer se llevó a cabo en la Universidad de los Andes, Guillermoprieto explicó por qué, a pesar de que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ha logrado una importante ofensiva desde que se alzó en armas el 1 de enero del 94 en el sureño estado de Chiapas, no ha logrado posesionarse como grupo rebelde.

Y en eso tiene mucho que ver la historia de este empobrecido estado mexicano. Es gente que ha sufrido mucho siempre y a la que se le ha hecho muy poco caso dice. Chiapas siempre estuvo aislada del gobierno y eso les generó un sentimiento de rencor .

Fue en medio de ese ambiente, que en los años setenta llegó a la región el actual obispo de Chiapas, Samuel Ruiz, la única persona aceptada por la guerrilla para mediar con el Gobierno. Alfabetizó, predicó la Biblia, habló de derechos indígenas. La tierra estaba fértil para la guerrilla y ahí fue cuando empezó el EZLN , cuenta.

El resentimiento que venía de años atrás se acentuó en 1989, cuando con la crisis del café, Chiapas, región cafetera, se vio doblemente abandonada por el Gobierno. Ahí, explica Guillermoprieto, los campesinos deciden tomar las armas.

Lo hicieron años después y en masa. Podría hablarse de 20.000 personas que muy mal armadas, le pedían al Gobierno que oyera sus peticiones. Hubo un problema y fue la visión fundamentalista, radical, del EZLN. En su primera declaración de guerra, hablaban de derrocar a Carlos Salinas de Gortari, una autonomía para los territorios indígenas... .

Entonces llegaba el ejército y con tres tanques, cuatro rockets y con mejores armas les decían: aquí estamos. Retrocedan .

Las condiciones, y eso lo hace ver la periodista mexicana, eran paradójicas. Un ejército completo enfrentado a un movimiento indígena armado con palos y rifles que escasamente disparan, con hambre, en malas condiciones.

Están cercados a pesar de que tienen un líder, el subcomandante Marcos, que ha sido más hábil con las palabras que con las armas ya que ha logrado mantener al Gobierno pendiente de lo que pasa en Chiapas. Pero el EZLN, con su posición radical al principio y suavizada después en vista de que sus fuerzas eran bien inferiores a las desplegadas por el Gobierno, no ha logrado lo que quería. El EZLN ha perdido , remata Guillermoprieto.