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TOTAL INCERTIDUMBRE EN FRANCIA

A un día de la segunda vuelta de votación para elegir el próximo presidente de Francia, la incertidumbre y el suspenso se ciernen sobre el país: nadie sabe si será el gaullista Jacques Chirac o el socialista Lionel Jospin el encargado de dirigir a Francia hasta el fin del siglo. El conservador Chirac, favorito en la campaña presidencial, dijo ayer que la batalla no está aún ganada y urgió a los votantes a sopesar cuidadosamente su voto.

06 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La incertidumbre en las filas neogaullista se confirmó ayer de manera espectacular por los llamados a la movilización de Jacques Chirac: Hay un verdadero peligro: Jospin, quien generaría desorden y afectaría nuestra economía de llegar a la presidencia. Además no sabemos qué harán nuestros compatriotas el domingo , declaró ayer el candidato en una entrevista al diario Le Figaro.

Poco después de la entrevista con Le Figaro, Chirac decidió reunirse hoy con el también neogaullista Primer Ministro Edouard Balladur, eliminado en la primera vuelta de la elección presidencial francesa, para intentar una movilización de último minuto de la derecha para la segunda vuelta.

Por su parte, el socialista Jospin sacó ventaja del pedido de Chirac de un referendo sobre la Unión Europea, acusó a su rival de un cambio de posición que podría desacreditarlo a los ojos de sus aliados europeos si es elegido.

Cómo puede Chirac mantener discusiones serias con el canciller alemán Helmut Kohl o el primer ministro británico John Major si cambia de posición con respecto a decisiones que el pueblo francés aprobó en el Tratado de Maastricht? , preguntó el ministro Jospin, de 57 años, al canal de televisión France-2.

Chirac afirmó el jueves que la celebración de un referendum sería la forma correcta de ratificar una reforma de las instituciones de la Unión Europea, que será negociada el año próximo por una conferencia intergubernamental. Asimismo, señaló que de quedar electo llamaría a una consulta sobre reforma educativa.

Buscando votos Para los electores, se trata más de elegir entre dos visiones de futuro que entre dos programas: las recetas de gobierno divergen, pero los dos candidatos están decididos a luchar contra la inmigración clandestina, el desempleo y la exclusión social; a hacer compartir a mayor número de personas los frutos del crecimiento y a instaurar la renovación que piden los franceses.

A tan sólo 24 horas de los comicios, los dos candidatos en liza endurecieron considerablemente el tono y sus discursos se situaron en el tradicional enfrentamiento derecha-izquierda.

La incertidumbre fue incrementada por el ultraderechista Frente Nacional de Jean Marie Le Pen. Todos pensaban que Le Pen endosaría su histórico 15 por ciento de la primera vuelta al candidato de la derecha, Jacques Chirac. Pero el líder ultraderechista rechazó por mediocres a Chirac y Jospin y anunció un voto en blanco.

Jospin, que sorpresivamente llegó en cabeza en la primera vuelta con 23,8 por ciento de los votos, cuenta que la dinámica de este éxito modificará la lógica aritmética que da la ventaja a Chirac, cuyo modesto 20,3 por ciento del comienzo debería incrementarse con el 19 por ciento de Balladur, quien dio su apoyo al candidato gaullista. No obstante, después de la sorpresa de la primera vuelta, donde todos daban como ganador indiscutible a Chirac, nadie se atreve a decir lo ocurrirá mañana en Francia.

Cierre de campaña París (AFP) Lionel Jospin y Jacques Chirac cerraron ayer sus campaña en la plaza pública.

El neogaullista Chirac cerró campaña con un mitin en Lyon (suroeste) ante 15.000 personas, llamando a una fuerte movilización contra el peligro socialista , en tanto que su adversario, el socialista Jospin, lo hizo ante 7.000 seguidores en Besancon (este), vaticinando una victoria el domingo.

Chirac, alcalde de París afirmó en Lyon que nada es más importante hoy que juntar todas las energías , porque nada está resuelto, nada está ganado (...) .

Chirac hizo hincapié en los problemas de seguridad, delincuencia e inmigración clandestina, en un aparente esfuerzo para atraer a sus filas al 15 por ciento de los votantes que en primera vuelta apoyaron al ultraderechista Jean-Marie Le Pen.

Jospin hizo lo mismo señalando que la seguridad también es un valor de izquierda . El respeto de la integridad física y de la propiedad de los bienes ajenos es un derecho fundamental que cada francés puede exigir , insistió el candidato socialista.