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INURBE PIDE $ 86.000 MILLONES PARA SUBSIDIO

El Instituto Colombiano de Vivienda de Interés Social y Reforma Urbana (Inurbe) busca una adición presupuestal de 85.000 millones de pesos para ampliar los subsidios a familias con ingresos de entre dos y cuatro salarios mínimos, y para atender algunas obligaciones pendientes.

06 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El gerente del Inurbe, Samuel Eduardo Salazar, explicó que los altos costos del dinero comienzan a frenar la demanda por vivienda, porque ahuyentan a posibles beneficiarios.

El funcionario se mostró preocupado por los altos intereses y aseguró que lo único que puede hacer el Inurbe es aumentar el presupuesto para beneficiar a un mayor número de colombianos y esperar alguna medida del Banco de la República.

Así se mantiene vivo el sistema de construcción para un estrato de la población que puede acceder al crédito , explicó.

Reconoció que es tal la presión del dinero que para construir una vivienda de 135 salarios mínimos, es decir de 16 millones de pesos, un ingreso de cuatro salarios mínimos ya no alcanza. Como están las cosas, una familia con esas pretensiones deberá ganar seis salarios.

Al explicar los alcances de la nueva política de vivienda social, Salazar dijo que en adelante se tendrá un mayor criterio de gasto social y los mayores beneficios serán para los más pobres.

El 70 por ciento del presupuesto les llegará a familias con ingresos menores a dos salarios mínimos, a través de los programas de la Red de Solidaridad Social. Precisamente, la otra semana se hará una nueva asignación de 37.000 millones de pesos.

El resto será para familias con ingresos de entre dos y cuatro salarios. Los grupos familiares de estas características tendrán además la posibilidad de solicitar su subsidio a las cajas de compensación familiar.

Dentro de la nueva política se destaca la destinación de recursos para el mejoramiento integral de vivienda y entorno, que beneficiará a barrios y localidades con recursos para acueducto, alcantarillado y demás servicios.

Otro de los grandes cambios lo constituye la propia elegibilidad de los proyectos de vivienda a ejecutar. La persona que quiere recibir un subsidio ya no tendrá que dirigirse al Inurbe a solicitar un formulario para diligenciarlo.

Ahora debe presionar a las autoridades locales (alcaldes, juntas de acción comunal) para que detecten los sitios donde se requiere un programa de vivienda o de mejoramiento de vivienda, ya que serán los alcaldes los que deberán avalar los proyectos de vivienda social.