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ENTREGADA VACUNA COLOMBIANA CONTRA LA MALARIA A LA OMS

La donación a la humanidad de la vacuna sintética contra la malaria, inventada por el colombiano Manuel Elkin Patarroyo, es una lección para el mundo desarrollado , según Humberto De la Calle, vicepresidente de Colombia.

05 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

De la Calle hizo esta afirmación durante una rueda de prensa celebrada en Ginebra, tras la entrega de la patente de esta vacuna, denominada SPf66, a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Tras la entrega de la vacuna, el presidente de la 48 asamblea de la OMS, que se realiza en Ginebra, Haji Johar Noordin, entregó a Patarroyo el premio Leon Bernard 1995.

El contrato de donación establece que Colombia producirá la vacuna y se la entregará a la OMS que, después, la distribuirá a los países afectados.

Según la OMS, la malaria puede afectar a unos 2.500 millones de personas en el mundo, y causa entre dos y tres millones de muertes anuales.

Para nosotros, como pueblo colombiano, se trata de un día muy importante , destacó De la Calle, porque la vacuna ha sido conseguida por un científico compatriota que trabaja en un país pobre del llamado Tercer Mundo .

Añadió que pese a la pobreza y humildad de la ciencia colombiana, hemos logrado un hecho notable para la ciencia mundial y poner de manifiesto que la cooperación Sur-Sur es posible .

Esto demuestra que Colombia es un país de gente buena, de gente honrada, que obra con generosidad, y que un puñado de bandidos y criminales que actúan en el país no pueden desfigurar la imagen de esta nación , afirmó De la Calle.

También aseguró que el hecho de que Patarroyo haya donado la vacuna sin interés financiero ni lucro alguno es una lección para el mundo desarrollado, porque no ha deseado enriquecerse con su descubrimiento y ha querido entregarle a la humanidad, en un acto de generosidad y solidaridad, un instrumento para combatir esta enfermedad .

Patarroyo señaló que la donación de esta vacuna ha sido hecha en nombre del pueblo colombiano, porque fue éste el que ayudó a su desarrollo y construcción .

Destacó que también tuvo el apoyo de otros países, como Venezuela, Ecuador, Brasil, Tanzania, Tailandia y fundamentalmente la colaboración activa y dinámica de España, que respaldó todos nuestros trabajos .

Añadió que es una donación libre, sin ningún costo , porque dijo estar convencido, como todos los colombianos, de que la vacuna no debe ser usufructuada por el país, por el descubridor, ni por nadie , ya que es un acto de solidaridad .

Patarroyo explicó que es la primera vacuna químicamente hecha, lo que abre un camino inmenso para el desarrollo de otras nuevas y, tal vez, de todas las vacunas .

Tras reconocer que tiene una eficacia limitada, que oscila entre el 31 y 60 por ciento en la población mayor de un año de edad, destacó que con la colaboración de España y otros pueblos de Africa y Latinoamérica ahora se iniciará un proceso para desarrollar estudios masivos para mejorarla.

En cuanto a las cuestiones técnico-legales de la cesión, señaló que las únicas condiciones que ha impuesto son que lleve el nombre de Vacuna Colombiana contra la Malaria y que la materia prima para su creación sea hecha en Colombia, porque abarata enormemente su producción .

Patarroyo comentó que en este momento el Instituto que él dirige, es capaz de producir un millón de dosis, es decir, un kilogramo de vacuna, lo que representa muy poco en relación a las personas afectadas.

Agregó que por ello, Colombia necesita doce millones de dólares para construir una planta productora de gran envergadura para poder llevar a cabo una vacunación masiva, lo que no prevé que pueda conseguirse antes de 1998.

Otra cuestión legal que queda por resolver es qué ocurrirá con los derechos de la patente si muero , dijo Patarroyo, quien después afirmó que es un fleco menor, pues la vacuna seguirá en manos de la OMS .