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AUMENTAN LOS PROBLEMAS POR HACINAMIENTO DE INDÍGENAS

La situación de hacinamiento en que están 217 indígenas en el comedor escolar del corregimiento de Algodoncillo, en San Antonio de Palmito (Sucre), se agravó luego que una venenosa culebra mapaná mordió a una mujer embarazada y 50 niños sufren por de diarrea, náuseas y mareos como consecuencia de la insalubridad.

05 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Los hechos fueron denunciados por el alcalde de San Antonio de Palmito, Héctor Conde Campo, al gobernador de Sucre, Héctor Pérez Santos, en momentos en que solicitaba ayuda para los desplazados por la violencia que azota a la región del Urabá.

Entre tanto, en Tierralta (Córdoba), en donde también están hacinados otros desplazados del Urabá provenientes de Guadual, La Ruda y Achihote (Alto Sinú), se encuentran siete niños enfermos con diarreas y otros malestares en el hospital local.

En días pasados, el sacerdote jesuita Jorge Uribe, quien cumple misión apostólica en la zona, denunció que nueve niños murieron por hambre y enfermedad. Sin embargo, el gobernador de Córdoba, Carlos Buelvas, dijo que los niños murieron por problemas respiratorios y diarreas, enfermedades propias de la zona.

Por otra parte, el alcalde de San Antonio de Palmito dijo que el éxodo es un duro golpe para el precario presupuesto de inversión social del municipio, que solamente dispone de 70 millones para el pago de médicos, enfermeras, promotoras de salud y compra de drogas.

Propuso que el foro, con la presencia del presidente Ernesto Samper se realice en ese municipio, para que haya un compromiso, tal como lo hizo en La Guajira con los campesinos desalojados de Venezuela.

Los indígenas hacinados ayer amenazaron con tomarse el parque principal y la Alcaldía de la localidad, si es preciso, hasta que sean resueltos sus problemas de tierras, techos y alimentos.

Jesús Meléndez, cacique del cabildo menor de Algodoncillo, dijo que los nativos que se encuentran en el comedor escolar pertenecen al cabildo el Volao que estaba en las Changas, en zona rural del municipio de Necoclí.

La pesadilla de nuestros hermanos comenzó en agosto del año pasado y se agudizó en el presente año, con la muerte a manos de sicarios del gobernador del cabildo del Volao, José Elías Suárez, y actualmente se encuentran desaparecidos nueve integrantes de esta misma comunidad , dijo.