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EL EXILIO ME PERMITIÓ CONVERTIRME EN ESCRITOR

El narrador paraguayo Augusto Roa Bastos considera que sin el exilio, a pesar de las tristezas que él me causó, nunca habría llegado a ser escritor , según explicó en la presentación en Madrid de su última obra, Contravida. Roa Bastos, quien piensa residir a partir del curso próximo en el campus de la madrileña Universidad de Alcalá de Henares, precisó que con el exilio comencé a escribir en profundidad, para paliar el desgarro interior, y no sólo mi vida, sino también mi obra están marcadas por el tiempo y la sensación de los exilios .

06 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Ahora, al escribir Contravida, he intentado regresar a las coordenadas centrales de mi obra, pero para negar éstas, pues creo que un verdadero escritor no sólo puede crear mitos literarios, sino también destruirlos , subrayó el autor de Yo el Supremo, Hijo de hombre y El fiscal.

Una de las virtudes del ser humano es la fidelidad a las cosas esenciales, incluso para contemplar su transformación , dijo el escritor, quien explicó que por ello centro mi actual novela en mi pueblo, Iturbe, un lugar en el que amanecí a la vida, y donde bajo las apariencias de la rutina cotidiana las gentes sencillas aún adivinan los signos profundos de la vida .

Esta novela se desarrolla en torno a una idea de supervivencia individual, y a través de una estructura poética y una condensación de lenguaje que surgen de mi consideración de la poesía como género fundamental, un género que quise cultivar en toda su pureza al inicio de mi carrera, pero que luego abandoné, aunque me impregnó para siempre , advirtió.

Ambientada en el Paraguay profundo, concretamente en la región septentrional abierta entre la cordillera de Caaguazú y el río Tebicuary, Contravida narra las vicisitudes de un protagonista que tras burlar la represión y la muerte reinicia su vida, no exenta de tensiones, provisto de una nueva identidad y abocado a tránsitos de iniciación y aprendizaje entre el ensueño y la pesadilla.

Articulada en dieciséis partes, que actúan a modo de amplios capítulos de referencia, y fragmentada en pequeñas porciones narrativas de una o dos páginas que se presentan como capítulos constitutivos de la trama, la obra engarza, desde su singularidad estructural, con la tradicional preocupación del autor por la libertad individual, la revalorización de los sentimientos y el amor a la tierra natal.

Para el autor de Contravida, Paraguay es un país señalado por la tragedia desde su fundación en 1811, un país marcado por guerras como la de la Triple Alianza, que destruyó nuestra incipiente independencia económica, o como la del Chaco, azuzada por los intereses petroleros internacionales .

Mi nación ha sufrido muchos reveses históricos, incluidas dictaduras, y el fruto de todos ellos ha sido una pesada atonía, que suele agobiar a todos los pueblos que han permanecido largo tiempo bajo poderes de opresión , puntualizó.

En el ámbito cultural, tal vez el que más importa, en Paraguay existen dos lenguas de genio y naturaleza distintos: el español y el guaraní, que no son complementarias y que se detestan cordialmente; yo escribo y tengo como lengua materna el castellano, y contemplo como el guaraní es, además de un cauce de encuentro oral entre los sectores populares, el sistema de expresión del imaginario colectivo , remarcó Roa Bastos.

Soy un escritor -observó- nutrido por la tradición clásica occidental, y mantengo mi obsesión por estar unido a ésta y cultivarla con las innovaciones necesarias, a la vez que miro la realidad con ojos críticos y perfilo con mi pluma lo que podríamos denominar ruinas flamantes .

Convencido de que perder la memoria colectiva es perderlo todo, pues el presente no existe, y sólo se toca el pasado, gracias a la memoria , Augusto Roa Bastos concluyó: en literatura todo esta ya dicho casi desde el comienzo de la escritura, no hay plagios, y apenas cabe acometer otra empresa que la de encontrar variantes de lo ya escrito antes por otros .