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EL INFIERNO SE MONTÓ EN BUSETA

Otra vez, la palabra buseta se convirtió en sinónimo de infierno. En sólo veinte minutos, entre las 5:40 a.m. y las 6:00 a.m. de ayer, el vehículo afiliado a la empresa Rápido Pensilvania, de placas SDB 407, fue consumido por el fuego que, aparentemente, se originó en el motor del aparato.

05 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La buseta cubría la ruta 189 (de Diana Turbay hasta Casablanca Norte), según dijo el gerente de la empresa de transporte, Fredy Gómez.

Los pasajeros alcanzaron a salir por las ventanas o la puerta del vehículo, que ardía en la avenida Caracas con calle 50 sur. La única que no pudo hacerlo fue Gloria María Saavedra, de 48 años, que murió calcinada.

Aún no se sabe por qué Gloria María no escapó de la buseta. Según María Piedad Mosquera, titular de la Secretaría de Tránsito y Transporte (STT), la señora viajaba en compañía de su esposo en los puestos delanteros al lado de la puerta del automotor.

Explicó que, al parecer, la víctima salía tomada de la mano de su pareja y sin saber cómo ni por qué causa se quedó dentro del vehículo que se quemaba. Sin embargo, en el comunicado entregado por la Secretaría se dice que la única víctima fue presa del pánico (...) y ella corrió para el fondo del vehículo donde murió calcinada .

El incendio también les causó heridas, según la STT, a Sandra Milena Sepúlveda (de 12 años), Carlos Arturo Viviescas (conductor de la buseta), María Rubiela Meza, Javier Segura Ruiz, Leticia Avila Patiño, Flor Eida Barrera Sarmiento, Albeiro Arboleda, Arvey Palacios Carvajal, y Heriberto Alvarez.

Uno de los testigos del incendio, Carlos Julio Maldonado, quien además colaboró en la evacuación de los pasajeros, afirmó que las ventanas de expulsión de la buseta funcionaron y que por allí salió mucha gente .

Esa buseta venía con mucha gente de pie. Incluso, una de las personas que salió de la buseta dijo que el conductor se puso a purgar el carburador (rociar gasolina al carburador para reanudar la marcha de un vehículo varado) y así se originó el incendio , manifestó el testigo.

Maldonado también señaló que una de las señoras que salió del automotor le manifestó que el conductor cambió la ruta pues, normalmente, toma la avenida 68 y no la Caracas.

Agregó que él, en compañía de un mecánico de un montallantas ubicado cerca del lugar en el que se prendió la buseta, rompieron el resto de las ventanas con unas varillas para facilitar la salida de los pasajeros.

La Secretaria de Tránsito y el Gerente de Rápido Pensilvania dijeron que el incendio del vehículo fue un caso fortuito, que el vehículo cumplía con todas las normas exigidas y que, además, estaba en buen estado mecánico.

La secretaria Mosquera calificó el hecho como de fuerza mayor y dijo que su despacho no considera el incendio en el automotor como un accidente de tránsito .

Según las informaciones que tenemos, al parecer, comenzó a salir humo del motor, el conductor abrió la tapa de este y, por el ingreso de oxígeno, se presentó una combustión. Repito, al parecer, el problema se originó en una falla en el sistema eléctrico .

Anunció, igualmente, que se abrió investigación contra la empresa por presunto incumplimiento del plan de mantenimiento mecánico y por posible desvío de ruta, además de la investigación que adelanta la Fiscalía para establecer la responsabilidad de este incendio.

Gómez, el gerente de Rápido Pensilvania , dijo que la buseta tenía todas sus revisiones y papeles en regla, y descartó que el conductor estuviera purgando el carburador del motor.

Además, dijo que ese accidente le puede pasar a cualquier vehículo público o privado.

Las máquinas fallan y los riesgos de los pasajeros de busetas son los mismos que tienen los que montan en avión o en un trasatlántico de turismo. Soy el primero en lamentar lo ocurrido, pero fue un caso fortuito , señaló.