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CONFUSIÓN EN EL CAMINO DE LOS HERIDOS.

Cuando pude salir de la buseta pedí ayuda a los que ya estaban fuera de peligro, pero nadie quiso ayudarme. Más tarde no se cuánto tiempo un muchacho me dijo que esperara a que viniera la patrulla y me recogiera. Sin embargo, fue mucho más tarde que me subieron a un taxi, con una señora que estaba tan quemada como yo, y nos llevaron al hospital de El Tunal , dijo Leticia Avila una de las pasajeras que resultó herida ayer en el incendio de la buseta.

05 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El víacrucis de estas señoras y de los demás heridos no terminó allí. Una vez en El Tunal, fueron remitidos a otros centros asistenciales: a la clínica Fray Bartolomé de las Casas, al Instituto de Seguros Sociales y al hospital Simón Bolívar.

La confusión con los heridos fue tal que nunca se presentó una lista oficial de ellos.

En los hospitales Al hospital Simón Bolívar fue remitido el conductor de la buseta, Carlos Arturo Viviescas, quien, está detenido y entró a cirugía ayer a la 1:30 de la tarde por presentar quemaduras en el 33 por ciento del cuerpo, con énfasis en las piernas, cara y manos.

El asistente del departamento de quemados del Simón Bolívar, Guillermo León García, dijo que el conductor no saldrá del hospital antes de veinte días.

García dijo que cuando Viviescas ingresó al Simón Bolívar aseguró que el incendio se había originado en un cortocircuito en el motor y que nunca le echó gasolina al mismo.

Una vez sea dado de alta, dijo la Secretaria de Tránsito , será puesto a órdenes de la Fiscalía para ser encarcelado.

Sentí una llamarada Otras tres heridas fueron llevadas a la Central de Urgencia de la San Pedro Claver, entre ellas Leticia Avila.

Cuenta que salió de su casa a las 5:20 de la mañana en el barrio Diana Turbay y tomó la buseta de Rápido Pensilvania que la llevaría a su trabajo. Hacia las 5:30 a.m. escuchó que varios pasajeros gritaban está saliendo humo, está saliendo humo, se incendia la buseta .

Entonces empezó a ver que la gente rompía las ventanas y se amontonaba en ellas para poder salir. Leticia decidió que por las ventanas no podría salir, así que se dirigió hacia la puerta, en donde antes de bajar me cogió la llamarada en la cara y en el resto del cuerpo, fue en cuestión de segundos .

Leticia no sabe a ciencia cierta qué ocurrió estaba muy confundida, la gente estaba atemorizada y solo pensaba en salvar su vida. Yo no vi como se originó el incendio. Solo sé que estoy quemada .