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ACERÍAS PAZ DEL RÍO ENTRÓ EN CONCORDATO

Acerías Paz del Río, la empresa siderúrgica más grande del país, entró en concordato preventivo, en una medida encaminada a solucionar sus graves problemas financieros. (VER RECUADRO:ACERIAS PAZ DEL RIO).

03 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Las altas deudas que registra la compañía, de más de 100.000 millones de pesos, y los problemas de iliquidez que ha soportado en los últimos meses, obligaron a sus directivas a solicitar el permiso correspondiente para acogerse al máximo mecanismo de protección: el concordado.

No se trata de acabar ni liquidar la empresa sino de preservar el patrimonio de los acreedores, los accionistas y del país , dijo ayer el presidente de la empresa, Néstor Fernández de Soto, al reconocer que este es uno de los concordatos más grandes en la historia de Colombia.

Aseguró que la siderúrgica no paralizará sus operaciones, ni entrará en un proceso de cesación de pagos con sus acreedores.

Así mismo, garantizó que los trabajadores no deben temer ninguna clase de repercusiones ya que no habrá despidos.

La drástica decisión se adoptó debido a la conjugación de una serie de factores que llevaron a Paz del Río a una delicada situación económica.

Uno de ellos, quizás el que más pesó, fue el proceso de apertura de la economía colombiana, que afectó los programas de modernización industrial, proyectados inicialmente para cinco años.

Otros factores que incidieron negativamente fueron el contrabando, el proceso de revaluación del peso, el apagón, la huelga realizada por el sindicato a comienzos del año pasado, así como la entrada masiva de acero de Venezuela, Brasil, Trinidad y Europa del Este. En el último año ingresaron al país 287.000 toneladas de acero, con un crecimiento de 19 por ciento frente a 1993.

Es más, en el primer trimestre del presente año, las importaciones de alambrón crecieron 51,5 por ciento, con 26.715 toneladas, que ingresaron al país en forma legal e ilegal.

Aparte de los efectos de la apertura y el contrabando, la compañía resultó muy afectada con el racionamiento de energía durante 11 meses (de marzo de 1993 a 1994). Por esa razón su producción se redujo en 50.000 toneladas de acero 50.700 toneladas de cemento y redujo sus ingresos en 13.600 millones de pesos.

Adicionalmente, por la huelga realizada durante el año pasado, que se prolongó por 63 días, la empresa vio seriamente afectada su producción y dejó de percibir 21.000 millones de pesos.

Debido a todos estos problemas, durante 1993 registró pérdidas por 10.564 millones de pesos. Y el año pasado las pérdidas operacionales llegaron a 49.267 millones.

Altas deudas La empresa se mostró confiada en que con la admisión del concordato por parte de la Superintendencia de Sociedades se ponga en plena marcha su actividad, que actualmente sólo se desarrolla en 65 por ciento de su capacidad instalada.

De los 100.000 millones de pesos de deudas, que espera cancelar sin dificultades, 55.595 millones corresponden a obligaciones financieras con la banca nacional e internacional. Los principales acreedores son el Chase Manhattan, el Chemical Bank y los bancos de Bogotá y Colombia.

Además, adeuda 18.000 millones de pesos a acreedores no financieros, 11.000 millones a la Dirección de Impuestos y Aduanas (Dian) y 14.000 millones para pago de prestaciones sociales.

Fernández de Soto formuló un llamado para que todos colaboren en el proceso que busca sacar adelante a la empresa, que es uno de los motores de desarrollo del departamento de Boyacá.

Para ello se diseñó una fórmula concordataria que permitirá poner en marcha la operación salvamento en el corto, mediano y largo plazos.

Inicialmente, Acerías Paz del Río buscará recursos por 20.500 millones de pesos para la reactivación total de la siderúrgica.

De este monto, 10.000 millones los conseguirá mediante un crédito con el Instituto de Fomento Industrial (IFI), que estará garantizado con una planta de oxígeno que posee la empresa.

También se decidió constituir una fiducia para vender algunos activos, entre los que se encuentran lotes y algunos terrenos, los cuales podrían reportar ingresos por 5.000 millones de pesos.

Se venderá escoria granulada (materia prima) que representa otros 1.500 millones de pesos y varias plantaciones forestales que aportarán otros 4.000 millones.

Adicionalmente, se estudia la venta de 42 por ciento de las acciones que tiene Paz del Río en la cementera del mismo nombre.

Apoyo del Gobierno Con esos recursos, se espera que en tres meses la compañía esté funcionando a todo vapor ; dijo Fernández de Soto.

El directivo hizo énfasis en la necesidad de reestructurar los costos de la compañía, ya que el 60 por ciento corresponde al pago de la mano de obra, aunque precisó que se mantendrá la tranquilidad laboral.

Destacó la colaboración del Gobierno, que está pendiente de este proceso y al que se le pidió ayuda para sacar adelante la siderúrgica.

Como primeras medidas de protección por parte del gobierno, los directivos de Acerías han solicitado que se apliquen cláusulas de salvaguardia y una lucha frontal para frenar el alto contrabando de acero que se registra en el país.

La compañía genera actualmente 3.437 puestos de trabajo directos, 1.000 indirectos. Se estima que, con los jubilados, por lo menos 10.000 familias derivan su sustento de las personas vinculadas a la compañía.

El número de accionistas es de 400.000, de los cuales el mayor paquete corresponde al Sindicato Antioqueño con el 42 por ciento de las acciones. El gobierno tiene una participación mínima. Los demás accionistas son pequeñas y medianos empresarios, así como un grupo de trabajadores.

Si bien la empresa obtuvo una utilidad neta de 25.130 millones de pesos en 1994, ésta correspondió a la venta parcial de las acciones de Cementos Paz del Río y a la aplicación del sistema de ajustes integrales por inflación.