Archivo

GOBERNADORA NO ADMITE OPINIONES CONTRARIAS: ARDILA

A una guerra sicológica de la gobernadora de Cundinamarca, Leonor Serrano de Camargo, contra quienes tengan opiniones diferentes a ella , atribuyó Pablo Ardila Sierra su renuncia a la Secretaría de Hacienda.

04 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El ex funcionario dice que Serrano de Camargo ha fomentado el pánico entre los funcionarios al no permitir que personas den una opinión contraria porque inmediatamente los declara insubsistentes .

El funcionario rechaza una serie de manejos de la mandataria departamental relacionados con la presentación de proyectos a la Asamblea y su política de seguridad social en el departamento.

Según Ardila Sierra, los proyectos de ordenanza con imputaciones presupuestales no pasaban por su despacho, pero sí eran presentados a la Asamblea.

Además dijo que en algunas oportunidades debía responder ante la Asamblea por proyectos de ordenanza con los cuales no estaba de acuerdo o que simplemente desconocía.

Por otro lado, Ardila agregó que él fue uno de los casi 500 empleados del departamento que desde los primeros meses del año han carecido de los servicios de seguridad social.

Asegura que esta deficiencia es ilegal y que es falsa la versión de la Gobernadora que indica que Caprecundi está inhabilitado legalmente para afiliar a los empleados.

También desmintió versiones de que su renuncia se debió a diferencias con el secretario General Alfonso Garzón.

Pese a que desde los primeros días de la posesión del secretario de Obras Públicas de Cundinamarca, Octavio Acosta, se hablaba de su renuncia, dimitió primero Ardila Sierra.

Acosta, por su parte, aseguró que hasta ahora no ha pensado en renunciar.