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COLOMBIA ENTREGA HOY LA VACUNA CONTRA LA MALARIA

En un gesto de solidaridad internacional, Colombia le entregará hoy a la humanidad la primera vacuna contra la malaria aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

04 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

En el marco de la plenaria de esta organización, que se celebra en Ginebra (Suiza), el vicepresidente de la República, Humberto de la Calle Lombana, y el científico, Manuel Elkin Patarroyo, harán entrega oficial de la SPF66 a los ministros de salud y representantes de más de 150 países del planeta.

En un gesto de solidaridad, nuestro país ayudará a salvarle la vida a millones de seres humanos con esta vacuna , dijo De la Calle antes de viajar a Europa.

Durante la entrega de la vacuna, el vicepresidente pronunciará un enérgico discurso en el que hablará de la otra Colombia, la de gente buena, pujante y creativa.

Además destacará la permanente lucha que el científico colombiano tuvo contra todo tipo de adversidades para sacar adelante su vacuna contra la malaria.

Igualmente la delegación colombiana hará entrega de un contrato firmado por Patarroyo y el director general de la OMS, Hiroshi Nakajima, en el que se hace la donación de la vacuna. A su vez la OMS ayudará en la construcción en Bogotá de un centro para la elaboración de la vacuna.

Este acuerdo se realizó en febrero pasado, cuando Nakajima visitó al país con el fin de reconocer la labor de Patarroyo y visitar el lugar elegido por el científico para construir el laboratorio en el que se producirán millones de vacunas contra el paludismo.

Esta vacuna ha sido probada durante los últimos años en varios países latinoamericanos, asiáticos y africanos, demostrando una eficacia de hasta el 77 por ciento en niños, y de un 66 por ciento en adultos.

No es una vacuna todopoderosa, capaz de acabar definitivamente con la malaria, pero ese margen de protección es de gran importancia si se tiene en cuenta que, de las tres millones de muertes causadas cada año por el paludismo, la mitad de las víctimas son niños africanos.

La difícil síntesis química de la Spf66 no fue el principal obstáculo que Patarroyo tuvo para salir avante. Durante las últimas décadas ha tenido que superar escollos mucho mayores para financiar sus investigaciones y para demostrar que su vacuna sintética es eficaz.

En 1991, por ejemplo, denunció la falta de apoyo de las autoridades colombianas a sus esfuerzos y abandonó el país decepcionado , pero el Gobierno reaccionó y logró repatriarlo poco después.

En 1994 anunció en España que no donaría a la OMS más vacunas, si llega a descubrirlas, por los problemas legales y de reconocimiento que tuvo que afrontar por ser un investigador hispanoamericano .

Pero ahora los problemas parecen haber pasado y Patarroyo es un científico reconocido mundialmente, ganador de varios premios y distinciones internacionales, entre ellos el Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1994.

Actualmente busca vacunas sintéticas, para otras epidemias como la lepra y la tuberculosis.