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EN NARIÑO, EL DESEMPLEO ES UN ASUNTO MUY SERIO

El alto índice de desempleo que se registra en Nariño, tiene preocupadas a las autoridades administrativas, en momentos en que se presenta el Plan Estratégico de Desarrollo de este departamento.

03 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Durante los últimos cuatro años, la tasa de desempleo en Pasto ha sido siempre superior al promedio de las siete grandes ciudades del país. Mientras el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) asegura que el año pasado el índice de desempleo en esta capital fue del 9,9 por ciento, los investigadores regionales aseguran que esta superó el 12 por ciento. El promedio nacional fue durante ese mismo año de 8,9 por ciento.

Se ha identificado que Ipiales, la segunda ciudad del departamento, tiene una tasa de desempleo del 22 por ciento; en la costa Pacífica nariñense, solo el 26,6 por ciento de sus habitantes tiene trabajo y en el Alto Patía, norte de Nariño, la tasa de desempleo llega al 49,4 por ciento.

Si bien las cifras que llevan el Dane y los gremios regionales no coinciden, logran ponerse de acuerdo en que Nariño es el departamento donde existe el mayor número de desempleados y donde se devengan los más bajos salarios.

El Plan Estratégico de Desarrollo de Nariño, en el que participaron funcionarios de la Gobernación, Corpes de Occidente y el Departamento Administrativo de Planeación, señala que el 83 por ciento de la población ocupada en Pasto devenga el salario mínimo, el 12 por ciento dos salarios mínimos y solo el 3 por ciento un salario mayor o igual a los tres salarios mínimos.

Según investigadores, pese a que el 64,5 por ciento de la población ocupada se concentra en la actividad microempresarial, la oferta de fuentes de empleo en el departamento es escasa y la calidad de las existentes es baja. Aseguran que esto tiene orígenes en el deficiente nivel de estímulos estatales y de iniciativa privada. La limitada oferta de energía y telecomunicaciones y los altos costos que por estos hay que pagar, hacen que las grandes industrias no tengan en la mira al departamento como un lugar para establecerse.

Por un lado, la cobertura del servicio de energía eléctrica en el departamento es de 75,6 por ciento, inferior al promedio nacional que es de 86 por ciento. De otro, Nariño cuenta con 34.010 líneas instaladas, de las cuales, 24.000 están en Pasto, lo que representa una densidad para el departamento de 2,8 líneas telefónicas por cada 100 habitantes.

El panorama con el comercio organizado, la segunda fuente de empleo, tampoco es alentador. Allí un trabajador no alcanza a devengar ni un salario mínimo, por lo que los puestos oficiales se convierten en la principal bolsa de empleos, ampliando las cuotas burocráticas.

Los efectos por los preocupantes indicadores en la tasa de desempleo se reflejan en los procesos migratorios, los bajos niveles de ingresos, la baja calidad de vida, persistencia en los niveles de miseria, la descomposición social y la proliferación de actividades informales.

Expertos afirman que hay mecanismos a los que se puede recurrir para superar el problema del desempleo, como la Red de Solidaridad Social, programas de Cooperación Técnica Internacional para el Desarrollo Empresarial y un compromiso de las universidades para participar en el desarrollo del departamento, pero todo depende de la voluntad del Gobierno y de los habitantes.