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SEVILLA CUMPLE 92 AÑOSEN BUSCA DE SU DESTINO

La proyección de Sevilla tiene para los colombianos, dos expresiones: para un gran sector de la población, la ciudad se concreta en el título de Capital Cafetera del País y, como consecuencia de ello, ofrece un decisivo significado en el área económica que, precisamente, constituye el eje de la economía colombiana.

03 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Para otros, Sevilla es una ciudad que surge a través de las creaciones literarias de gentes como Lino Gil Jaramillo, Pedro Emilio Gil Jaramillo, o Hugo Toro Echeverry, en el inmediato pasado, y que ofrece, por lo tanto, una resonancia subjetiva.

Sevilla es, pues, importante desde el punto de vista socio-económico y lo es, además desde el punto de vista estrictamente cultural. Quizás puede indicarse, frente a la movilidad de uno y otro factor, que la ciudad de hoy se extiende hacia la búsqueda de una nueva dimensión, de una síntesis, vale decir, de un sistema de equilibrio político, económico y social.

El enfoque de una situación de esta naturaleza, exige serenidad en el juicio, audacia en el análisis, claridad en la presentación de la propia perspectiva. Sevilla recoge, como pocos núcleos de población de la Colombia contemporánea, el acento de una ciudad que trata de constituir su propio modelo de desarrollo, y que, sin renunciar a su economía agrícola y cafetera predominante, trata de incorporar a todos sus hijos a las áreas potenciales de la cultura.

Y es también la ciudad donde las nuevas generaciones, sin renunciar al esplendor del estilo literario, que la hizo asiento, en el pretérito de un grupo que, psicológica e históricamente se considera dependencia de la escuela greco-latino del antiguo Caldas, que tuvo como principales impulsores entre otros, a Silvio Villegas y Fernando Londoño y Londoño buscan afanosamente, una respuesta a los interrogantes en el campo de la ciencia o del aprovechamiento del progreso tecnológico.

La imagen esforzada de colonizador y la imagen romántica del hombre, del artista, o del hombre de letras, se busca concretar en una nueva imagen, acorde con el ritmo histórico: el hombre de negocios, en su calidad de ejecutivo. La orientación especializada y casi científica del desarrollo, o la precalificación del texto literario, con relación directa a los problemas concretos del hombre.

Para entender ese proceso se requiere, ciertamente, insertarse dentro del marco institucional del mundo contemporáneo, del nuevo esquema del país colombiano, en el cual los valores pragmáticos tienden a conciliarse con el hombre, dentro de un concepto democrático y social del capital, y dentro de una justa satisfacción de las aspiraciones colectivas.

Toda posición extrema, en este caso, resultará a la postre conflictiva y negativa. Es, pues, dentro de esta consideración de Sevilla como una nueva actitud política, económica y social del Valle del Cauca, que consideramos oportuno llamar la atención de las gentes, para que mediante su esfuerzo, procure el equilibrio constructivo que Sevilla tanto está necesitando.

El proceso de colonización antioqueña que tuvo Sevilla, bajo la dirección topográfica de don Heraclio Uribe Uribe, uno de los momentos estelares del espíritu colombiano a lo largo del siglo XX, requiere ser analizado y confrontado a fondo.

Detrás de la epopeya colonizadora hubo además, la búsqueda de una nueva concepción de la patria, como consecuencia de los desastres y replanteamientos políticos producidos por el desenfreno desmedido de malas administraciones.