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EN EXPOSICION DE 80 AÑOS DE ARTE FEMENINO LATINOAMERICANO

Se podría hablar de una estética particular de la mujer artista latinoamericana? Están los sentimientos expresados en autorretratos, escenas hogareñas, paisajes costumbristas, planos geométricos, instalaciones o esculturas? Preguntas que se relacionan más con la capacidad creativa que con el sexo o la edad del artista o la controversia entre lo nacional frente a lo internacional fueron algunos de los temas que se plantearon en la exhibición de artistas latinoamericanos 1915-1995.

07 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El Museo del Arte de Milwaukee (Wisconsin) organizó, con el auspicio de la Philip Morris y la Compañía Miller Brewing, la primera exposición a gran escala en Estados Unidos del trabajo de 35 mujeres representantes de 11 países suramericanos y del Caribe. Geraldine P. Biller, curadora del evento, afirma que: Los maestros de arte como Roberto Matta, Wilfredo Lam, Diego Rivera, Joaquín Torres-García y otros son los que siempre han recibido la mayor atención en Estados Unidos. Artistas Latinoamericanas, 1915-1995 ofrece una perspectiva diferente del desarrollo de las artes plásticas y la evolución de las tendencias del trabajo de la mujer durante el siglo XX .

Aporte colombiano Cuatro mujeres colombianas participaron en Artistas Latinoamericanas, 1915-1995 : Olga de Amaral (Bogotá, 1932), Fanny Sanín (Bogotá, 1938), Beatriz González (Bucaramanga, 1938) y Ana Mercedes Hoyos (Bogotá, 1942).

Las Paredes tejidas de Amaral son reconocidas a nivel internacional. Algunas de sus obras están en el Museo Metropolitano de Nueva York, el Instituto de Artes de Chicago y colecciones privadas, entre otras.

En el campo de la abstracción geométrica, Sanín presentó una retrospectiva que incluye trabajos de 1960, 1970, 1980 y 1990. Fanny ha participado en numerosas exposiciones individuales y más de 150 colectivas en todas las Américas y Europa.

Por su parte, el trabajo de Beatriz González se expresa a través de diversas maneras; combina sus conocimientos de diseño gráfico con el arte pop para expresar una temática de contenido social y político. También muestra la transformación cultural de los países en vía de desarrollo. Discípula de Marta Traba, lleva un historial de 30 años de trabajo y sus obras se han expuesto en el Museo de Arte de Bogotá, Indianápolis, Caracas y la Biblioteca Luis Angel Arango.

Ana Mercedes establece un vínculo entre el color, el diseño gráfico y la ilustración para adaptar elementos alusivos a las costumbres de las palenqueras, como en el caso de Bazurto (1991), que es también parte de la exhibición de Milwaukee. El trabajo de Hoyos se ha incluido en exposiciones en Nueva York, Tokio, México, Río de Janeiro, Santiago de Chile y ciudades colombianas.

Cabe anotar que de las 35 pintoras escogidas para la exhibición, 16 de ellas han fallecido. Algunos de los nombres más destacados son: Anita Malfatti, Lygia Clark y Mira Shendel (Brasil), Rosa Acle (Uruguay), Amelia Peláez y Ana Mendieta (Cuba), María Izquierdo y Frida Kahlo (México), Raquen Forner y Alicia Penalba (Argentina), Gego (Venezuela) y María Luisa Pacheco (Bolivia).

De otro lado, la pintora Sanín comenta que: Las siete artistas presentes recibimos una calurosa acogida del público y las directivas durante las ceremonias de inauguración , en contraste con ciertos eventos como, por ejemplo, el día de apertura de una exposición en España, donde nos impidieron el acceso al museo, hasta que el alcalde de la ciudad no se presentara para comenzar el acto. Además, considero que hubo igualdad en cuanto a la distribución del uso de espacio por cada pintor y número de obras.

Hijas de la tragedia Por fortuna, tuvimos el privilegio de interactuar con los visitantes, responder a preguntas de los estudiantes y compartir experiencias con otros artistas , agrega Fanny.

Por otra parte, no pocos críticos de arte y hasta los propios expositores afirman que Artistas Latinoamericanas, 1915-1995 es un certamen que excluye la obra de ciertos pintores que desean poner su obra ante los ojos de los espectadores estadounidenses. Pero vale la pena aclarar que uno de los objetivos principales de la exhibición fue dar a conocer una muestra representativa de la evolución y madurez del trabajo pictórico de las mujeres latinas a través del siglo XX. Asimismo, que es imposible congregar la obra de todas las artistas de un continente por limitaciones de espacio y logística; también el hecho que no fue permitida la salida de algunos cuadros de sus respectivos países; no todos los coleccionistas prestaron las obras, entre otras.

De todas maneras, una idea clara surge de la muestra de Milwaukee; existe una serie de manifestaciones plásticas que identifican la vida, los sueños y el modo de pensar de los hijos del Nuevo Mundo, o como lo llamaría Carlos Fuentes, los hijos de la tragedia.