Archivo

PORTAZO DE EE.UU. A LOS BALSEROS CUBANOS

Rompiendo más de 30 años de apoyo incondicional a los cubanos que huían del régimen de Fidel Castro, el gobierno del presidente Bill Clinton anunció ayer que de ahora en adelante todo cubano que sea interceptado en alta mar tratando de ingresar ilegalmente a Estados Unidos será devuelto y entregado a las autoridades cubanas.

03 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La medida hace parte de un acuerdo migratorio anunciado ayer simultáneamente en Washington y La Habana, que busca impedir que se repita un éxodo masivo como el registrado a mediados del año pasado, cuando cerca de 30 mil cubanos se lanzaron al mar tratando de llegar a las costas de Florida.

Los casi 21.000 cubanos que fueron recluidos el año pasado en la base de Guantánamo serán admitidos en Estados Unidos.

A partir del mediodía de ayer, cualquier cubano que sea interceptado en alta mar tratando de ingresar ilegalmente a los Estados Unidos será devuelto y entregado a las autoridades cubanas. Esta norma se aplicará no solo a los balseros sino también a cualquier otra forma de entrada ilegal.

Este anuncio hace parte de un acuerdo migratorio bilateral que fue anunciado de manera conjunta y paralela por Janet Reno, fiscal de los EE.UU., en Washington y por Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en La Habana, y supone un cambio radical en la política de que durante 36 años ha sostenido Washington hacia los cubanos que huyen de la isla.

Hasta agosto del año pasado, y en virtud de la ley de Ajuste Cubano, de 1966, todos los ciudadanos de la isla que llegaban a EE.UU. de forma ilegal recibían de inmediato asilo político y al cabo de un año, el permiso de residencia. Sin embargo, ante la avanlancha de casi 30 mil balseros cubanos que a mediados de 1994 se lanzó hacia EE.UU., la Administración del presidente Bill Clinton suspendió de hecho la vigencia del Acta de Ajuste, anunciando que todos los balseros que fueran recogidos por los guardacostas estadounidenses serían recluídos en la base naval de Guantánamo.

La medida anunciada ayer, que tiene por objeto impedir otro éxodo masivo, marca el cierre definitivo de puertas a la inmigración ilegal cubana.

Visa para los guantanameros La declaración presentada por Reno y Alarcón estipula que los 21 mil balseros que se encuentran en la base naval de Guantánamo serán admitidos en los EE.UU., como fracción parcial de las cuotas de inmigración previamente pactadas. Esto a excepción de un porcentaje no establecido que no reúne las condiciones necesarias (delincuentes).

Como las personas recluidas en Guantánamo colmarán la cuota de 20.000 visas anuales pactada por EE.UU. y Cuba en septiembre de 1994, Reno anunció ayer que su país espera conceder otras siete mil visas a través de su Sección de Intereses en La Habana.

Sobre los balseros que sean capturados en alta mar de ahora en adelante, la declaración subraya que ambos países se asegurarán de que no se tome medida alguna contra estos emigrantes devueltos a Cuba por los Estados Unidos como consecuencia de su intento de emigración ilegal a lo que agregó Alarcón que dicho beneficio no se aplicará a quienes tengan cuentas pendientes con la justicia.

La declaración culmina afirmando que: Ambas partes reafirman en particular su compromiso conjunto de tomar medidas para impedir las salidas peligrosas e Cuba que puedan significar un riesgo de pérdida de vidas humanas y de oponerse a los actos de violencia asociados a la emigración ilegal .

Un logro para Cuba Al ser cuestionado sobre el beneficio diplomático que este acuerdo pueda traer a Cuba, Alarcón respondió señalando que es un logro muy importante para la isla si se toma en cuenta que después de 36 años, Cuba vuelve a recibir un tratamiento igual en cuanto a inmigración se refiere con el resto de Latinoamérica por parte de los EE.UU. Explicó que es sin lugar a dudas un paso en dirección a la normalización de las relaciones entre los dos países.

Por su parte, la secretaria de Justicia Janet Reno dijo que la nueva política tiene tres objetivos principales: regularizar los procedimientos migratorios con Cuba, dar una solución humanitaria al problema de Guantánamo y prevenir otro éxodo excesivo y descontrolado de cubanos en balsas.

Los cubanos deben saber que la única forma de venir a Estados Unidos es presentando la solicitud en Cuba , dijo Reno. La fiscal insistió en que el gobierno de Castro se ha comprometido con Washington a que los cubanos que sean devueltos no sufrirán represalias de ningún tipo .

El general John Sheehan, comandante en jefe del Comando del Atlántico, dijo que bajo la nueva política unos 500 cubanos viajarán de Guantánamo a Estados Unidos semanalmente. El gobernador de Florida, el demócrata Lawton Chiles, dijo que el proceso podría demorar unos nueve meses. Mantener a los 21 mil cubanos de Guantánamo le cuesta al gobierno de EE.UU. un millón de dólares cada día.

Por último, Reno dijo que la política de Estados Unidos hacia Cuba sigue siendo la misma , en el marco de la Ley de Democracia Cubana de 1992 , que endureció el embargo comercial contra la isla y prevé su levantamiento sólo en el caso de que La Habana llame a elecciones libres y abiertas.

FRASES Los cubanos deben saber que la única forma de venir a Estados Unidos es presentando la solicitud en Cuba , dijo Reno.

Para Alarcón, este es sin lugar a dudas un paso en dirección a la normalización de las relaciones entre los dos países .

JESSE HELMS, presidente de la comisión de Política Exterior del Senado, dijo que el cambio de política era una señal de que su país ahora trabajará en sociedad con el brutal aparato de seguridad de Castro y afirmó lo triste que es para EE.UU. ser visto como cómplice de la represión de Castro contra el pueblo cubano . Agregó, además, que si EE.UU. envía barcos a rodear Cuba no debería ser para cooperar con el régimen, sino para bloquear y estrangular su brutal dictadura una vez por todas .

EL PRESIDENTE de la Fundación Nacional Cubano Americana, Jorge Mas Canosa, opinó que las promesas del presidente cubano Fidel Castro no tienen ningún valor y reconoció que repatriar a los cubanos interceptados en el mar seguramente causará fuertes reacciones en la comunidad cubano-estadounidense, que tiene gran fuerza política en la Florida.

JOSE BASULTO, presidente del grupo de pilotos Hermanos al Rescate que patrullan el estrecho de la Florida en búsqueda de balseros, consideró una desgracia que se haya decidido cerrar la puerta a los cubanos y estimó que admitir a los que están en Guantánamo es sólo para endulzar la píldora .

EL REPUBLICANO por el estado de la Florida, Lincoln Díaz-Balart, calificó el acuerdo con Cuba como insólito, inmoral y condenable. Clinton dice que Castro ha asegurado que no castigará a los refugiados que sean devueltos a Cuba, y, sin embargo, EE.UU. ni siquiera ha pedido a Castro que elimine la ley que sanciona con la cárcel a todo el que sale del país sin permiso .

LA REPRESENTANTE por la Florida, Ileana Ros-Lehtinen, declaró que es lamentable la decisión de no permitir la entrada a más cubanos y demuestra que la administración Clinton no se solidariza con el sufrido pueblo cubano y prefiere tener lazos más estrechos con Castro, que continuar la batalla para derrocarlo .

DENNIS HAYS Y Nancy Mason, coordinador y asistente de los asuntos cubanos para el departamento de Estado, pidieron, como forma de protesta por la medida tomada, ser ubicados en otros cargos.

EL SECRETARIO GENERAL de la OEA, César Gaviria, aplaudió la decisión de Cuba y EE.UU. de avanzar hacia la regularización de sus relaciones migratorias. El acuerdo ilustra cómo el uso de los canales diplomáticos permite un substancial progreso al remover los obstáculos que impiden la reintegración de Cuba en el seno de la familia hemisférica de naciones democráticas .

LA FISCAL Janet Reno insistió en que el acuerdo no supone un cambio de política hacia Cuba y aseguró que se mantendrá el embargo económico hasta que se realicen elecciones libres en la isla.