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INVIERNO RETRASARÍA CONSTRUCCIÓN DEL PUENTE SOBRE EL RÍO ARIARI

Once meses después de la creciente del río Ariari que derribó el puente Guillermo León Valencia y aisló totalmente a cinco municipios del departamento del Meta, la población continúa atormentada por el fantasma de la incomunicación con el resto del país.

02 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La zozobra en la región aumenta cada vez que el afluente sorpresivamente incrementa su cauce. Fue así como la primera creciente del río, en esta temporada invernal que comienza, puso en riesgo la construcción del puente definitivo que desembotellará a la región.

El torrente arrasó parte del material que la compañía había almacenado, destruyó obras y se llevó maquinaria y equipos.

Este hecho alertó a los agricultores quienes advirtieron sobre la posibilidad de que el invierno provocará serios retrasos en las obras del nuevo viaducto.

Andrés Corredor Mattus, ingeniero del Distrito 13 de Carretera, señaló que aunque existe el riesgo de un retraso en las obras de construcción del nuevo puente, la firma contratista debe tomar las medidas necesarias para evitar esos inconvenientes.

Aunque para las personas que viven en el sector, la última creciente del afluente no se puede comparar con la que desplomó el puente Guillermo León Valencia, demostró que las obras en la variante de Coquibacoa, concluida hace un par de meses por el INV, no fueron suficientes. En unas cuantas horas el río Ariari casi arrasa con varios meses de trabajo.

De ahí que muchos agricultores ya comenzaron a prepararse. Saben que el invierno comenzó y que el río puede aumentar considerablemente su cauce, poniendo en riesgo el segundo puente (conformado por una parte en concreto y otra metálica) y dejar aislados los puentes colgantes sobre el brazo principal del río y el viaducto metálico ubicado en el Caño Pizuño, cerca a la inspección de la Playa.