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ASÍ CAYÓ TRAFICANTE DE ARMAS

Cuando Lizcano Mena, un moreno de 30 años, acusado de ser pieza importante en el tráfico de armas, cayó en poder de las autoridades en Cartagena, concluyó un operativo de inteligencia que mantuvo en vigilia por varios días a la Policía de Bolívar.

02 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Lizcano, nacido en Buchadó, una población del Urabá antioqueño, había sido identificado como el hombre para quien venía un cargamento de armas desde Centroamérica, con destino a la guerrilla colombiana.

El arsenal -16 fusiles AK-47, 32 proveedores y 500 cartuchos calibre 7.62- fue incautado por las autoridades el 24 de abril en Urabá y dos días después la Fiscalía dictó orden de captura contra Lizcano, quien desapareció sin dejar rastros.

Los investigadores de la Fiscalía, a partir de diversas informaciones, concluyeron que el hombre clave se había desplazado hacia la Costa Atlántica. Podría estar en Sucre o en Bolívar y es peligroso , fue uno de los mensajes que recibieron en la Policía de Cartagena.

Lo primero que se hizo fue tratar de establecer si Lizcano tenía familiares en la ciudad, pero no hubo por ese lado mayores resultados. Entonces se comenzó a analizar otra posibilidad.

Hay en Cartagena varias colonias de personas nacidas en otras regiones del país que se agrupan para celebrar fiestas, recolectar fondos para sus comunidades, trabajar por la integración de su región.

Entonces se puso especial atención sobre las colonias antioqueñas y chocoanas y poco a poco se fue cerrando un cerco que daría con la aprehensión de Lizcano, quien efectivamente estaba relacionado con estas agrupaciones.

La captura del presunto traficante de armas se logró el 27 de abril pasado, en un hospedaje localizado en el barrio Bosque. Parece fácil, pero no lo fue y hubo que trabajar mucho para lograr el éxito , dijo un vocero del Comando de la Policía de Bolívar.

Lizcano Mena parece ser un miembro importante en una organización de traficantes de armas que tiene conexiones en Costa Rica, Nicaragua, Panamá y Colombia.

Hasta el momento se sabe que vendía armas a la guerrilla que opera en el Urabá, pero se investiga si hace parte de algún grupo insurgente. El hombre está ahora a órdenes de la Fiscalía Regional de Medellín.