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LA INTEGRACIÓN TIENE LA PALABRA

En el mundo capitalista de hoy los empresarios juegan un papel cada vez más importante en la interpretación y solución de las necesidades sociales, campo que estaba casi reservado a la clase política.

02 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

El politólogo y jurista doctor Tito Livio Caldas en un interesante artículo titulado Nuevos actores de la política pública advierte sobre los cambios de roles que se avecinan en el mundo futuro. Los partidos políticos para el doctor Caldas están seriamente cuestionados como los verdaderos representantes de las inquietudes y necesidades de la comunidad y por tener solo finalidades de poder están inhabilitados para cumplir una defensa de los principios del pensamiento del mundo libre.

Creo que le asiste toda la razón al doctor Caldas. En realidad la democracia partidista es representativa del poder político pero no del poder social y es así porque cada ciudadano en realidad participa cada vez más de círculos particulares y propios a su medio socioeconómico lo que hace que requiera representaciones más especializadas y menos generales.

Dentro de este contexto empieza a ser más relevante en la sociedad el presidente de un gremio económico u obrero que un senador de la república por ejemplo. De ahí la importancia del rol y de la responsabilidad que tienen los empresarios, en el desarrollo de una sociedad justa y libre.

He aprendido de los europeos dos elementos del pensamiento empresarial verdaderamente profundos. El primero es el concepto de planeación sectorial como parte de la actividad empresarial y el segundo el concepto de gerencia comunitarias, es decir de gerenciar con otros como estrategia de globalización.

Me han sorprendido estos dos conceptos del pensamiento capitalista en especial del Alemán y francés porque rivalizan con el pensamiento capitalista estadounidense de los resultados individuales, el liderazgo a costa de acabar con el competidor, la pasividad y neutralidad en la planificación de su sector económico y la total independencia en las relaciones con el estado.

Grupos gerenciales Estoy convencido de que en el futuro no tendremos gerentes de empresas, sino grupos gerenciales o planificadores de sectores de interés. Pocos empresarios sobrevivirán, como lo han comprobado los europeos y los japoneses si manejan su empresa aisladamente, sino hacen alianzas estratégicas y participan activamente en el desarrollo tecnológico y social de la totalidad de su sector de interés económico.

Ya veíamos como los mismos estadounidenses del Valle de Silicón en California, productores de la tecnología más avanzada han tenido que asociarse entre ellos y con el gobierno federal para planificar el desarrollo tecnológico del sector y competir con los japoneses.

La primera planificación estratégica para un nuevo negocio en Europa y en el Japón, no es la planificación del mercado como ocurren en Los Estados Unidos.

La primera planificación es la viabilidad de inserción sectorial. Una vez tenga el empresario europeo la certeza de que es aceptado y puede participar en el sector o mejor en el gremio, y en el Japón de ser un contratista de una gran empresa, pensará, en la planeación comercial y en las estrategias de mercado, dándole especial énfasis a la capacidad de diseño, al control de normas de producción y al control de calidad.

Capacidad de inserción sectorial, de diseño y normatividad son más importantes en la mentalidad empresarial europea que la capacidad industrial. Para los Alemanes el diseño, la calidad y la normatividad se imponen, crean su propio mercado. Ya vemos al presidente de la Sony afirmando que un producto nuevo no resiste estudios de mercado y al señor director del centro de diseño industrial, italiano de reciente visita a nuestro país afirmando que en Colombia hay excelentes fábricas de textiles, artículos de cuero y muebles, pero lejos están de competir internacionalmente por falta de diseño, cumplimiento de normas de calidad y normatividad e imagen de marca.

Surge que en el Japón virtualmente no se producen productos. Se diseña y se produce la pieza clave del mismo, el resto se integra. Es la economía de la integración y la subcontratación. Por eso mismo es la economía de las gerencias comunitarias. Los empresarios abordan colectivamente los mercados y no individualmente porque pocos producen el producto completo o son conocedores de la totalidad de la tecnología como si sucede en los Estados Unidos.

Mejor socios Estado socio en la innovación y desarrollo tecnológico, gerencia comunitaria, desarrollo sectorial compartido gobierno empresa, educación para la producción auspiciada por los empresarios y coadministración patrono-obrero en la administración, son las bases del sistema capitalista europeo y japonés, que nos debe llamar a reflexión.

Cabe preguntarnos si el modelo de pensamiento liberal de fe en el individuo de defensa de su libertad y sus derechos y a la firme creencia en que la productividad y el desarrollo económico son inseparables de la economía de mercado, de desconfianza en el Estado y al manejo providencial de sus poderes como dice el doctor Caldas se puede transformar en un modelo económico que obedezca a la pureza de estas ideas.

Para muchos es el modelo capitalista de occidente para mi es el modelo capitalista norteamericano.

Qué difícil es convertir la teoría económica en política económica, porque es partir del idealismo filosófico al pragmatismo social. Por eso los japoneses y los alemanes creen más en las relaciones a largo plazo y en la armonía social y luego en la economía de mercado. En el pragmatismo del desarrollo colectivo y participativo incluyendo al Estado como fuerza de apoyo, que en la fe ciega en el individuo.

Para los norteamericanos la tecnología por ejemplo es fruto de la investigación particular e individual y un factor de competitividad. Esto es cierto, pero no menos cierto es que al ser el conocimiento la principal riqueza de un pueblo esta no se puede dejar en manos de unos pocos y es una obligación del Estado auspiciarla invertir en tecnología es como invertir en aeropuertos para que sean los particulares los dueños de los aviones. De ahí nuestra propuesta para que se cree el Ministerio de Ciencia y Tecnología, en apariencia más necesario que el Ministerio de la Cultura.

No se trata de hacer una apología de los estados proteccionistas subsidiadores y volver a los antiguos conceptos proteccionistas. Se trata de buscar el sano equilibrio en el pensamiento liberal capitalista.

Dentro de ese nuevo pensamiento está el del papel del estado, el de la educación y el de la gestión empresarial, temas de estos tres artículos.

(*) Presidente de Legis-Venezuela