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JÚBILO VIETNAMITA VEINTE AÑOS DESPUÉS

Con homenajes y ceremonias estadounidenses y vietnamitas, con sentimientos encontrados, recordaron ayer el 20 aniversario del fin de la guerra de Vietnam.

01 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

En la ciudad de Ho Chi Minh, antigua Saigón, unas 30.000 personas celebraron ayer el vigésimo aniversario del fin de la guerra de Vietnam, con un desfile multicolor encabezado por soldados que participaron en la ocupación de la población la mañana del 30 de abril de 1975.

Alrededor de 3.500 soldados estuvieron en el desfile militar y civil, que llegó hasta la puerta principal del antiguo palacio presidencial, ahora convertido en museo, armados con los fusiles que emplearon durante la sangrienta guerra, en la que murieron más de tres millones de personas.

Detrás de ellos, iban trabajadores de todos los sectores, además de un centenar de sacerdotes, bonzos, monjas y representantes de las religiones que se practican en el país.

Tanto la presencia de los religiosos como el uso de camisas con cuello y corbata por parte de los empleados públicos que desfilaron constituyeron hechos sin precedentes.

El acto fue considerado por observadores como una demostración de orgullo nacional vietnamita.

Quizá lo más sorprendente de la celebración fue que el discurso central fue pronunciado por el alcalde de Ciudad de Ho Chi Minh, Truon Tan Sang, y no por el primer ministro, Vo Van Kiet, como se había anunciado en principio.

Con esto, probablemente se quiso dar un mayor protagonismo a la ciudad que en su día fue la capital de la República de Vietnam del Sur y que acepta con poco agrado la autoridad de un norte menos desarrollado y más burocrático.

Un triste recuerdo Entretanto, en Estados Unidos miles de personas rindieron homenaje ayer discretamente a los más de 50.000 militares estadounidenses caídos en Vietnam, y recordaron en Washington, en actos públicos, el día en que su país fue derrotado por el Viet Cong, hace 20 años.

La casi totalidad de los principales diarios de Estados Unidos recordaron ayer con amplias crónicas y numerosas fotografías, aquél 30 de abril de 1975 cuando los helicópteros estadounidenses evacuaron de prisa a unos 8.000 estadounidenses y vietnamitas de la sede de la embajada de Washington en Saigón.

Continuamente, durante 18 horas, helicópteros de la Marina de Guerra de EE.UU. efectuaron más de 70 vuelos de la embajada hacia buques de guerra anclados a unos 48 kilómetros de Saigón, para salvar a una parte de los 140.000 estadounidenses y vietnamitas que los apoyaban, y que querían huir precipitadamente ante el avance de los rebeldes.

Desde temprano comenzaron las ceremonias con la colocación de banderas y flores en el muro de granito negro en el que están inscrito los nombres de todos y cada uno de los soldados estadounidenses que perdieron la vida en la guerra del sudeste asiático, que finalizó hace dos décadas.

Familiares y amigos de los 50.132 soldados de Estados Unidos que murieron en ese conflicto bélico del sudeste asiático, y de los más de 2.000 que se dan por desaparecidos, se dieron cita en los tres monumentos a su memoria erigidos al sur de Washington, en las cercanías de la Casa Blanca.

Criticas a Clinton Muchos de los asistentes a las ceremonias criticaron la política del presidente Bill Clinton en Vietnam, y sus relaciones con China, poderosa nación comunista que dio su respaldo a los guerrilleros del Viet Cong, quienes finalmente, hace dos décadas, hicieron huir de Vietnam a los bien equipados soldados estadounidenses y desintegraron el ejército survietnamita apoyado por EE.UU..

En febrero de 1994 el presidente Clinton levantó el embargo económico que este país había impuesto 19 años atrás al régimen comunista de Vietnam, y en 1995 decidió el establecimiento de oficinas de enlace en las respectivas capitales.

Esta decisión de Clinton permitirá que la bandera de Vietnam, que hace 20 años Estados Unidos consideraba el símbolo de la agresión comunista en Asia , ondee en pleno centro de Washington, en el edificio que perteneció a la antigua Vietnam del Sur.

Asimismo, la reciente controversia sobre un libro del ex secretario de Defensa Robert McNamara ha revivido los recuerdos del que fuera el retiro final de los estadounidenses.

McNamara escribió que la guerra fue un error y que Estados Unidos debió salir de Vietnam antes de 1963, no en 1975 y después de tantos muertos.

Grupos de veteranos han instado a sus miembros a boicotear el libro y demandan que McNamara done las ganancias a los ex combatientes. Algunos incluso pidieron que fuera juzgado por traición.