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NO HAY GAVIOTAS PARA LA RECOLECCIÓN DE CAFÉ

Las gaviotas y los gaviotos , que con amor y fe en el trabajo se dedicaban a la recolección de café en el Quindío, pasaron por lo menos en esta cosecha a ser un fenómeno de telenovela.

01 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Como si no fuera suficiente con la crisis que han generado la roya y la broca, la cosecha de café del Quindío se está perdiendo por falta de recolectores que, según la denuncia de Alberto Montoya Fayad, presidente del Comité de Cafeteros del Quindío, se desplazaron a cultivos ilícitos que les rinden más ganancias.

Montoya dijo que antes venían al Quindío muchos caucanos y nariñenses y en este momento de plena cosecha cafetera en la región, no han llegado los recolectores porque se desplazaron a zonas de cultivos ilícitos donde les pagan jornales seguramente mejores .

El urgente llamado a los recolectores en todo el país fue avalado también por el alcalde de Armenia, Efrén Tovar Martínez, quien manifestó su interés para que los trabajadores agrícolas se desplacen al Quindío para atender este período de producción que durará cerca de un mes.

Tovar Martínez manifestó que la oferta laboral para los cosecheros tiene excelentes perspectivas para los grupos familias, dada la posibilidad de utilizar todo el recurso humano disponible en este proceso.

El alcalde señaló que la imagen nacional sobre la crisis del café es causal de la disminución de la oferta laboral, que en este período es prioritaria e indispensable para evitar pérdidas en la producción.

Según el departamento de comunicaciones del Comité de Cafeteros del Quindío, esencialmente son cuatro los factores que inciden en la escasa presencia de recolectores en la zona: la mejor paga en cultivos ilícitos, la absorción de mano de obra en el campo de la construcción, con especial auge en las ciudades de Armenia y Pereira; el incremento de las áreas cultivables en café en el Cauca y Nariño y, por último, una errada información por los efectos de la crisis cafetera.

Por lo menos se necesitan cinco mil personas para atender la traviesa o cosecha intermedia en las partes bajas de los municipios de Córdoba, Pijao y Buenavista y para recolectar el café en cosecha plena en las partes altas de Córdoba, Buenavista, Filandia, Circasia, Salento, Génova, Pijao y Calarcá.

Las dificultades de los últimos años de los cafeteros han variado el jornal de recolección, pero los mismos cultivadores denunciaron que esto no es excusa porque ya nadie quiere coger café a ningún precio.

Actualmente se está pagando entre 4.600 y 5.500 pesos por recolección de arroba de café, pero la falta de los recolectores es tan evidente que en una finca que contrata en cosecha a 50 personas, tan solo 8 están recogiendo café.

La cosecha para este año fue estimada en un millón 200.000 sacos de café, pero se prevé una reducción del 20 por ciento debido a los efectos de la broca y la falta de mano de obra e insumos para el cuidado de los cafetales.

La broca ha infectado los 8.500 predios cafeteros en los 12 municipios del Quindío y en algunas zonas alcanza niveles de infestación del 16 por ciento, cifra alarmante considerando que el nivel normal no debe sobrepasar el 5 por ciento.

Según el presidente del Comité, Alberto Montoya Fayad, debido a esta situación el 99 por ciento del café que compró Almacafé en el último trimestre de 1994 estaba brocado, lo que acrecentó más la crisis para los caficultores, porque eso les redujo más sus ingresos.

Montoya dijo que las cargas económicas para los cultivadores de café son muy altas y si no hay un apoyo inmediato del gobierno nacional la crisis será más difícil.

Un balance del Bancafé en el Quindío a marzo de 1995, demostró que el banco tiene préstamos por 27.000 millones de pesos en todos los sectores de los cuales tiene vencido el 5,54 por ciento, que equivale a 1.508 millones de pesos.

Del préstamo cafetero hay créditos menores de 10 millones por 4.078 millones de pesos, mientras que los créditos mayores de 10 millones suman 8.886 millones de pesos.