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SUMAPAZ, MUCHA AGUA PARA DAR

Si para el año 2003 Bogotá no ha ampliado sus sistemas de abastecimiento de agua, se podrían presentar restricciones en el suministro.

02 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Es decir que a la administración distrital le quedan ocho años para tener listos uno de dos proyectos que desde hace varios años viene discutiendo y estudiando, pero que en la práctica no se han iniciado.

Se trata de la ampliación del sistema Chingaza y la construcción de un sistema en Sumapaz, lugar considerado como el recurso hídrico y de generación de energía más importante para la Sabana.

Para la construcción de este último sistema se tiene previsto realizar una inversión conjunta entre las empresas de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) y de Energía de Bogotá (EEB), mediante la firma de un convenio.

Alfredo Arango, de la Unidad de Expansión de la EEB explicó que el sistema de Sumapaz consiste en la construcción de túneles a lo largo de sesenta kilómetros que arrancarían en el macizo y desembocarían en cercanías a la represa de El Muña, donde se construiría un nuevo embalse.

Por esos túneles se transportarían entre 25 y 50 metros cúbicos de agua por segundo provenientes del río Blanco que nace en el páramo.

De acuerdo con el funcionario, si el proyecto se comenzara ahora, estaría listo en el año 2005. Los estudios completos de factibilidad que deben realizarse en los próximos dos años, tiene un costo superior a los 500 millones de pesos.

Arango señaló que aunque las dos entidades están dispuestas a hacer las inversiones necesarias, es indispensable vincular al proyecto una contrapartida del sector del riego, es decir de quienes consumen agua para los cultivos. Sin embargo, hasta el momento, esto no ha sido posible.

Se calcula que del agua que llega a las casas, se devuelve al río Bogotá un 80 por ciento que sirve para la generación de energía. Sin embargo, del agua que se utiliza para el riego, tan solo regresa el 20 por ciento.

No obstante, el funcionario dijo que no hay una entidad o gremio que represente al riego y que, por lo tanto, aporte en el proyecto.

De todas maneras, se tiene previsto que el funcionamiento del proyecto comenzaría desde recoger el agua del caudal del río Blanco para llevarlo al nuevo embalse (Muña II). Una parte se potabilizaría y se enviaría a la ciudad para el servicio de acueducto, y otra se enviaría al Salto de Tequendama y de allí a las plantas de Canoas, Salto, Laguneta y Colegio, para la generación de energía.

Agua subterránea Sin embargo, el sistema de Sumapaz no es la única opción. Según el subgerente de Planeamiento de la EAAB, Luis Alberto Jaramillo, la empresa está adelantando diferentes acciones tendientes a conseguir, en el corto plazo, recursos hídricos para evitar un posible racionamiento a comienzos del próximo siglo.

En este momento, la EAAB adelanta convenios interinstitucionales con Ingeominas con el fin de hallar fuentes de agua subterránea que se ven como un recurso potencial de abastecimiento.

Adicional a eso, Jaramillo aseguró que se está estudiando la posibilidad de rehabilitar y recuperar la planta de Tibitoc y el sistema de embalses agregados del norte conformado por los embalses de Tominé, Sisga y Neusa.