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A LEER LOS LIVROS DEL BRASIL

Novelas, biografías, poesía, humor gráfico y hasta literatura esotérica hacen parte de lo que muestra Brasil en Bogotá, como invitado especial a la Feria del Libro.

01 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

La Cámara Brasileña del Libro -livro en este portugués endiablado- encargada de coordinar la muestra, eligió 1.700 títulos entre novedades y producción antigua y otorgó espacio a los libros técnicos y didácticos, de los cuales Brasil tiene una producción importante seguida a distancia por profesionales de otros países habituados a leer en portugués.

No tenemos la ilusión de hacer una invasión pero están las 35 principales editoras del país , anticipa Felipe José Lindoso, presidente de la Cámara.

Consciente de que la diferencia de idiomas puede ser una barrera, Lindoso prefiere creer que el énfasis brasileño que tiene la feria este año va a ayudar a despertar el interés por una lengua que está muy cerca aunque al mismo tiempo muy lejos del español.

La delegación brasileña está compuesta por 25 representantes entre novelistas, poetas, traductores, caricaturistas, ilustradores, críticos, periodistas y ensayistas.

Una de las presencias más valiosas es la de la escritora Nélida Piñón, de padre español y madre brasileña, cuyas novelas La república de lo sueños y La dulce canción de Caetana han ganado reconocimiento internacional.

Su literatura tiene raíces europeas debido a su origen gallego, pero se nutre también de ingredientes americanos. Cuando le falta un elemento a la historia, el imaginario completa , sostiene.

Su última obra, El pan de cada día, se sale del estilo de novelas monumentales pobladas por decenas de personajes que la consagró. Se trata de una serie de reflexiones sobre temas diversos que la autora escribió en aviones, hoteles, salas de espera o en cualquier lugar en donde la asaltara una idea.

Este libro me dio libertad porque en él estoy vestida con la máscara de Nélida y no con la máscara de mis personajes. Hablo de una manera absolutamente personal, sin límites , describe la novelista.

La vida de otros Junto con la rica producción de Nélida Piñón, los bogotanos podrán acercarse a uno de los géneros que más éxito tiene en Brasil: las biografías.

Una de las más leídas en los últimos tiempos es la que relata la vida del poeta y músico Vinicius de Moraes, quien murió en Rio de Janeiro en 1980.

El poeta de la pasión es el nombre del libro que ya va por la tercera edición. A lo largo de 450 páginas el periodista y crítico José Castello hace un recuento detallado y emotivo de la vida de Vinicius a quien de modo casi peyorativo se le conoció en Brasil como poctinha .

En un intento por revelar la verdadera dimensión del artista, Castello viaja por su vida, sus musas, sus triunfos y perversiones y su inevitable decadencia. El poeta de la pasión es una biografía conmovedora y entretenida que no cae en ninguna de los vicios que aquejan al género en Estados Unidos y Europa.

En Brasil la biografía es hecha con patrones académicos, y está excesivamente preocupada no con el rigor porque los jornalisas también son rigurosos sino con las citas y las referencias a las fuentes. Las biografías hechas por periodistas, en cambio, tratan de contar una historia con comienzo, medio y fin y no se pierden demostrando las fuentes de sus investigaciones sino el resultado , define Castello.

El libro le tomó casi dos años de trabajo y cientos de conversaciones. El resultado es el rescate de una parte de la memoria del país, en este caso la vida de un poeta al cual injustamente se le recuerda más como músico y showman.

La biografía de Vinicius de Moraes es una entre las varias que han invadido el mercado brasileño en los últimos años y que tienen entre su público no a eruditos ni especialistas sino a lectores comunes que han descubierto apasionados a algunos de los más importantes personajes brasileños de este siglo.

La vistosa selección que Brasil convocó para la Feria de Bogotá incluye también a poetas de primera calidad como José Paulo Paes y al novelista Moacyr Scliar, autor del sur del país cuya literatura es catalogada por los críticos como novedosa y singular.

Ficción personal Pero la producción de Brasil no se reduce sólo a literatura. En la Feria también desembarcan algunos de los mejores caricaturistas del país, entre ellos el veterano Ziraldo Alves Pinto también autor de libros para niños, y Paulo Caruso, quien junto con su hermano Chico acaparan lo mejor de la caricatura política brasileña en la actualidad.

Además de los autores que están presentes en la Feria para participar de las mesas redondas y los eventos paralelos, las editoras brasileñas han elegido una muestra de su producción más reciente para mostrar y vender.

Entre los libros que se pueden conseguir en el pabellón brasileño merecen mención más por lo anecdótico que por su calidad los de Paulo Coelho, de quien ya se editó en Colombia El mago.

Dedicado al género esotérico, Coelho es campeón de ventas en países como Francia, Australia y Nueva Zelandia además, naturalmente, de Brasil. Sus obras se han traducido a 32 idiomas y la más reciente En la margen del río Piedra me senté y lloré fue negociado con editores de todo el mundo por sumas astronómicas. El alquimista, lanzado en 1988, ya vendió 1,65 millones de ejemplares en 124 ediciones y va a ser llevado a la pantalla grande por al Warner Brothers.

Coelho escribe libros de ficción con raíces en su supuesta experiencia personal. Mi literatura es revolucionaria, no es una literatura de auto-ayuda, es de auto-problema , define enigmático.

Detestado por los críticos literarios y por sus propios colegas que se rehusan a catalogarlo como tal, recopila en sus escritos lugares comunes y mensajes obvios. Asegura que ha visto al diablo y puede hacer soplar viento o llover.

Para desespero de sus detractores, el éxito de Paulo Coelho sube como la espuma demostrando, a la larga, que es un verdadero mago de las ventas.

Además de las novedades que cada editora exhibe en la feria, la Cámara Brasileña llevó una muestra de lo mejor de la producción editorial del país en los últimos veinte años. De muchos de los libros, lamentablemente solo fue desplazado un ejemplar que puede ser vendido en el evento o pasar a engordar la biblioteca del Instituto Brasileño de Bogotá.

Cualquiera sea el resultado de esta invasión cultural, los bogotanos tienen la oportunidad de acercarse a un país diverso y difícil de clasificar. Cualquier esfuerzo por lograr que sea más lo que nos une que lo que nos separa, siempre será bienvenido.