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TRAYECTOS DE UN EQUILIBRISTA

En el diccionario artístico que maneja Gerardo Rueda collage significa unión; estructura quiere decir organización; construcción denota arquitectura; color habla de plenitud; equilibrio implica armonía; rigor contempla análisis, y juego es sinónimo de naturalidad.

02 de mayo 1995 , 12:00 a.m.

Entre esa serie de términos, este artista español de 68 años se queda con el de equilibrio, porque ahí está la clave de su obra: profunda, regular, rigurosa y serena. Casi que desde siempre, desde los años cuarenta cuando presentó sus primeras obras, fue a la caza de ese punto de equilibrio: siempre hay que saber qué es lo que te gusta , dice.

Esa serie de términos es la que siempre aparece asociada a la obra de Gerardo Rueda, y se puede leer al ver la exposición Trayectos, una muestra de sesenta obras suyas que por estos días se exhiben en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, y que luego estarán en el MAM de Medellín y en La Tertulia de Cali.

Son muchas las exposiciones realizadas en su país y, en contraste, pocas las que ha tenido por fuera. Y es por eso que ahora sus grandes pinturas, sus collages hechos con papeles viejos y cortados a mano, y sus esculturas de frutas o formas geométricas, han empezado a ser vistas en museos de América Latina, Estados Unidos y, más adelante, de Australia.

Además de armonioso y sereno, Rueda tiene la paciencia de un constructor. Es un constructor de tiempo completo. Recoge materiales de desecho como papeles, hierros, maderas o cualquier clase de objetos que se encuentra en un taller, en una obra en construcción o hasta en una armadura, y que en un instante visualiza en una de sus obras. Es una constante de hacer y deshacer. Voy armando piezas con tiempo. El collage es una construcción y me gusta. Es un trabajo manual, me divierte, me gusta mucho trabajar con las manos .

Es un arquitecto: hubiera querido ser arquitecto, pero era mal estudiante de matemáticas , recuerda. Entonces, se convirtió en arquitecto desde su perspectiva de artista, y llevó construcciones a la pintura y a la escultura. Techos, perspectivas, líneas, esquinas, sombras y hasta luces interiores se adivinan en la geometría de sus esculturas y pinturas.

Gerardo Rueda entiende el arte como una construcción muy universal. Por eso no le sorprende hallar en Colombia contemporáneos suyos como Carlos Rojas y Edgar Negret que tienen como él una búsqueda similar. Creo que tenemos diferencias, pero me agrada que nos identifiquemos en los materiales, en la manera de hacer y de manipular las esculturas .

Sus obras son serenas, algunos críticos han dicho que hay silencio en ellas. El, con una buena dosis de humor, dice que no es silencio, en el arte plástico no hay sonido. En vez de silencio yo diría que en mi obra hay serenidad .