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Colombina busca hacerle ‘el quite’ a la revaluación

La estrategia de la compañía Colombiana ha sido la diversificación de sus exportaciones, lo cual se refleja en un alto movimiento de venta en más de 35 países. Sin embargo esa situación que reduce el riesgo de la alta concentración de su demanda en un sólo mercado, puede afectar los ingresos operacionales de la empresa a variaciones de la economía.

31 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Así lo plantea un informe de la sociedad calificadora de valores Duff and Phelps de Colombia que acaba de dar a conocer una análisis de la compañía, a propósito de la asignación de la calificación “AA+” (doble A más) a la emisión de bonos ordinarios de la empresa por 50.000 millones de pesos.

Esta calificación se otorga a emisiones con muy alta calidad crediticia.

Se advierte que a pesar de las variaciones en la tasa de cambio y en el precio de los insumos más importantes para su producción, el costo de las ventas ha sido controlado.

Desde el 2003 registró un promedio de 63 por ciento de las ventas, mientras que hace seis años fue de 69 por ciento. Tanto en el 2005 como en el 2006 se estimó que el 49 por ciento del costo de las ventas tiene que ver con importaciones de materia prima.

Para la calificadora lo anterior “le permite a la empresa mitigar los efectos de la revaluación sobre el ingreso en pesos percibido por las ventas en el exterior, que en el 2005 fueron el 26 por ciento del total de las ventas y a septiembre del 2006 el 30 por ciento”, dice el análisis.

En el 2005, Colombina registró 55 millones de dólares en ventas, mientras que compró materia prima por 64,2 millones de dólares. Se estima que al cierre del 2006, mientras tanto, exportó 83 millones de dólares y se provisionó con materia prima importada por 83,6 millones.

Sobre la posición de la empresa en el mercado, su unidad de negocios más representativa por ventas es la de dulcería, seguida por los productos representados, siendo el más importantes los de la marca Van Camp’s. Sin embargo en esta última se ha notado una disminución (en el 2001 era el 34 por ciento de las ventas y en el 2006 se estima en el 23 por ciento, como una estrategia de la empresa en vista de que sus márgenes son más pequeños frente al portafolio propio.