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Fuí alcohólico y lucho día a día

Esta etapa que vive Ariel Ortega la entiendo porque yo fuí enfermo alcoholico activo. Ahora llevo 17 años sin una gota de alcohol, pero sigo siendo alcohólico recuperado.

28 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Cuando uno es joven cree que todo lo puede manejar. Yo pensaba: cuando tenga 35 o 40 años lo dejo. En la juventud uno no ve las cosas malas y manejar la fama no es fácil, porque nadie lo prepara.

La clave para salir es estar convencido y autoanalizarse para entender que se tiene una dificultad que le hace la vida imposible. Para poder empezar a atacar esa dificultad hay que prestarse para recibir ayuda de las personas que lo quieren.

No hay que quedarse solo. En algun momento, uno no demuestra interés en mejorar y la gente se cansa, pero mientras uno pueda tener alguien bueno al lado, hay que recibirlo. Al futbolista alcohólico no hay que tratarlo como a un degenerado, ¡es un enfermo! El 6 de agosto de 1990 fui a alcohólicos anónimos por iniciativa propia y mi vida tomó otro rumbo. A mis jugadores siempre les cuento mi historia para darles el ejemplo de que la vida sin alcohol si es vivible. No hay que esperar a estar en el fondo para saber si se sale o no. En la vida uno gana cuando vence sus propios vicios y defectos y dejar el alcohol es una lucha diaria.